Sería el más grande error comenzar esto con un "caí de nuevo". Esta vez no fue así.
Ayer por la noche tomé cartas en e asunto y decidí no ser títere, sino protagonista... y lo disfruté...
Llegamos a su casa, la cena transcurrió con normalidad e inclusi terminamos de ver el noticiero sin ningún percance...
Nos acostamos y sentí tranquilidad de estar ahí, cuando él se volvió hacia a mí y en un acto poco frecuente, comenzó a acariciarme de pies a cabeza... recorriéndome como si fuera una chica nueva en esa cama...
Hizo justamente lo que yo necesitaba, me abrazó en el momento preciso y me besó con la intensidad que me urgía. Yo no puse reparos, me dejé llevar una y otra vez hasta que sentí ese oleaje maravilloso llegar hasta mi garganta para explotar al fin en una furiosa sonrisa en la que me encontré con él... de nuevo, para siempre.