Descripción: Mira el mundo tan solo en un grano de arena, mira el cielo en un campo florido, guarda el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora de tu vida...
Te busco entre sueños color rosa te veo pero te pierdes en la neblina dejas tu rastro pero me es difícil alcanzarte.
No te vayas amor mío, dueño de mi corazón, quédate conmigo, que la noche está dispuesta para los dos, deja que mis brazos te atraigan hacia mí que nuestros cuerpos se fundan, en el fuego ardiente de la pasión.
Amémonos intensamente antes de que amanezca y se desvanezca tu figura en medio de la finita línea del ensueño y la realidad.
Quiero perderme en tu mirada, beber de tu boca sin saciarme del elixir de tu amor humedece mi cuerpo con tus besos tus caricias enciendan la llama en mi pecho entra en mí por las vías del amor y la vida conquista aquello que aún se revela a caer rendida ante tu incesante fuerza.
Abro mis ojos, ya no estás la sensación cálida de tu piel quedó impregnada en mi cuerpo vuelvo y te busco pero mi cama yace fría y vacía la luz del alba ha llegado y tú sumido en la lejanía.