Ahora que hay una epidemia de gripe furiosa -de la que extrañamente he permanecido a salvo- que azota las calles de este frìo invierno y te escucho en el telèfono dulce, primorosa y disfónica, asediada de estornudos y kleenexs y catarros, percibo en mì que me encantaría el contagio abusivo de tus microbios anhelantes de un beso que haga el trasbordo a mi buena salud, un beso o muchos besos ya que estamos, con los ojos entrecerrados como japonés con fiebre, y meternos en la cama arropados para exudar el virus o como se llame, bajo unas ocho mantas y una almohada sudorosa en la humedad de los poros saturados de languidez bienhechora y automedicarnos palabras, mimos y más besos y más transpiración desaforada en la cuarentena de alejarnos del planeta conocido y desconocido de bolsas de valores y ahorros de mercado, de clavos y tornillos, de juicios desjuiciados, de calamidades y amenazas, de presidentes y senadores, de infamias y prejuicios, de mesías y pastores, de mercaderes y de esclavos, de serviles y poderosos, de culpables que acusan a los inocentes distraìdos, de vìctimas y victimarios, de estes y de oestes, de atentados y elecciones, de ostentaciones y miseria, de manipulaciones y de falta de ética ¿Sábes que hasta hoy no se me habìa ocurrido una excusa tan buena como la de tu resfrío para que un beso tuviera una repercusión tan poderosa que cambiara la historia de nuestro mundo?
Ayyyyy Capitán!!! qué hermoso para mí es encontrar, en mis bastantes intermitentes visitas a mi blog, que ud aún nos deleita con ese gran don de hacer sublime lo cotidiano y de volver en hermoso amor todo acto diario. Me enamoran sus poemas... besos!!!
hola mi capitan!!si todo es asi, bendito el invierno, y benditas tus manos que pueden escribir de ese modo!!ojala me pesque una de esas gripes!!! y curarmela asi! te dejo mil besos mi capitan!! mar_deamor_