Ya lo sabes, a la gente de los bajos fondos no les gustan los soplones, y a los policías les fastidian los que hacen alboroto porque llegó la primavera, ya lo ves hoy cualquiera te mira mal o de reojo, y se pega un tiro cualquier enamorado con despecho. Malos tiempos, amor, malos tiempos, no hay salida por ningún lado, y envenenan el mar mientras prohiben la publicidad de cigarrillos, y yo me siento incómodo porque ahora dan miedo las sombras, al anochecer, bajo los árboles de la callecita donde antes, apenas ayer, te besaba.