"Sapos encantados, auténticos y garantizados"... Así decía el letrero sobre el acuario de cristal lleno de pequeños sapos en una tienda. La idea se me hizo medio loca…la curiosidad me llevó a entrar y preguntarle a la vendedora que atendía que me explicara ¡ Sigue las instrucciones al pie de la letra y mañana a estas horas tendrás a tu príncipe!- Al llegar a la casa pensé: "Que cosa mas loca….como me fui a convencer, ¿ahora que voy a hacer con este sapo?". Finalmente me puse a leer las instrucciones. Bastaba con alimentar al bicho asqueroso cada media hora durante 24 horas exactas día y noche y el manual y decía: "Aclaración: Los sapos encantados se alimentan de amor; cada media hora exacta, debes decirle a tu sapito palabras cariñosas, dulces, hacerle sentir que no es un sapo, sino un príncipe, para que efectivamente, se convierta en uno".Yo dije: ¿¿Perdoooon???! !! ¡¿Qué clase de broma es ésta?! Pero bueno, ya había hecho la inversión y total con probar no hacía daño a nadie… lo hice, total, pobre sapo, a lo mejor si necesitaba amor. Pero de repente una luz dorada se desprendió del animalejo, tan intensa que me deslumbró y hasta creí escuchar el sonido lejano de campanas. ¡¡¡Ayyy Dios!!... fue mi única expresión, pero al momento de verlo el bicho seguía entre mis manos, un sapo común y corriente. Al día siguiente, estaba tan cansada (yo creo que me drogó tanto sueño) que besé al asqueroso sapo en el hocico, Sí, ya se, ¡¡qué aaasco!! Nooo!! nunca hubiera hecho eso!! Me quedé dormida y cuando me desperté, ¡había un hombre acostado al lado mío en mi cama! Me quedé impactada, osea el hombre ese estaba... ¡¡¡buenisísimo!!!!... así desnudito listo para comérselo. Él volteó a verme y me dijo: -"Gracias por romper el hechizo, soy tu príncipe, ¿Me amas?"- No lo pensé ni dos veces y le contesté: -" ¡¡¡CLARO QUE SÍ!!! Es que si lo hubieran visto, era simplemente perfecto, y que me dice: -"Mientras más me ames más hermoso seré"-. CHUUUUUUUTAAAA!!! Entonces me decía: -'Dime qué me amas'- y yo: -"¡Te amo, te amo, te amo!"- Y el decía: -"¿Cuánto me amas?", y entonces yo le respondía: -"¡Mucho, mucho, mucho!"-, Y me preguntaba: -"¿Qué serías capaz de hacer por mí?"- Y yo como IDIOTA le decía: -"¡Todo, todo, todo, TODOOOOO!!!! Claro que le decía todo esto porque no quería perder esas noches de pasión que (entre nos) ¡ ya me uuurgían! Le compré a mi príncipe ropa, porque no podía andar desnudo por todos lados, aunque yo era feliz contemplándolo así, pero no les iba a dar la dicha a las demás mujeres en la calle. Claro que el principito resultó ser muy fino y quería que le comprara ropa carisísima, aaah!
MUY BUENO TU ARTICULO AMIGA LINDA Y QUERIDA...ESPERO QUE ESTÉS MUY BIEN. NO ME LA PUEDO PASAR POR AQUÍ EN EL DÍA A DÍA Y ESO ME APENA MAS TE DIGO QUE EL TRABAJO ME QUITA MUCHO TIEMPO, AMIGA A TI, A TODOS LES QUIERO MUCHO...GRACIAS POR TODO LO QUE ME HAN ENTREGADO SIEMPRE...BESITOS.
Hola mi amiga ta wenu ese escrito....oie amiga...aqui pasando a tu casita despues de varios días pero ya sabes muchas cosas en mi blog...explico...jejeje. Yap me voy te dejo besotototes enormes......cuidate muchoooooo. Cariños enormes. Anggy.