Desgarro el silencio con las notas que rebotan las paredes esta noche y una a una van formando cadenetas que me aprisiona el corazón como en un broche
La tenue luz de la lámpara de vela que aromatiza con un suave avainillado hace sombras temblorosas en mi cama y sobre mi cuerpo blanquecino, adormitado
Se respira mucha paz en el entorno brisa irrumpe sin querer por mi ventana y en el brillo del espejo me consigo sin permiso en la penumbra mi mirada.
Con un soplo ligero de mis labios acaricio la llama intermitente y abrazada a mi almohada me abandono en dulces sueños de placeres inclementes. Mary