Descripción: Ginecóloga Amiga: Hola, a todas, viendo y leyendo todos los mensajes, que, me mandáis, me veo con la obligación, de poner, toda mi sabiduría a disposición vuestra, no dudéis, ni un solo momento, escribirme, para que yo pueda enseguida, daros contestación a todos vuestros problemas, y inquietudes.
Soy profesional, de mi trabajo, sin interés ni lucro, solo, os ofrezco ayuda.
Os dejo este correo, para que me escribas si hoz parece bien.
depo_progevera@hotmail.com
mama.puri@hotmail.com
Nota: No estoy Activa por una enfermedad que tengo.
Hola a todas: Ginecóloga Amiga:Desde los más antiguos de los tiempos, nos podéis imaginaros, la regla ha tenido ignorantes y temerosos enemigos que nos compilcaron la vida de todas las mujeres que menstruábamos. Para poder escribiros estos relatos e tenido que remontarme, a la época de los. Romanos
En los comienzos de nuestra era. Plinio el viejo escribia en su. Historia Natural que el sólo contacto con una mujer en ese estado, transformaba el vino en vinagre, marchitaba los cultivos, hacia caer los frutos de los árboles, empañaba el vidrio de los espejos, embotaba la punta de un arma, axidaba el hierro y el cobre, causaba la muerte de las abejas, ponia rabiosos a los perros que probaban e se liquido, provocaba abortos en las yeguas, y muchos mas. Por siglos se han mantenido, falsas creencias sobre las mujeres que sangrábamos. La regla era considerada un producto de desecho, un liquido impuro y peligroso que era necesario eliminar sin testigos. En esos momentos las mujeres teniamos un poder sobrenatural y por eso éramos mantenida aparte sin poder tener ningún tipo de contacto.
Las mujeres éramos maldita y esclava en esos dias. Hoy nos parecen ridiculas algunas creencias antiguas, parecen superados muchos mitos y supersticiones y nos creemos civilizadas y comprensivas y muy informadas.
Pero aunque la peor parte ya pasó aún no ha pasado todo. Los actuales mitos sobre el perio incluyen, que las mujeres que menstruamos no podemos hacer una mayonesa porque la cortamos, que la regla purifica y desintoxica el organismo, que no se puede lavar el cabello ni bañarse mientras dura, ni ir a la peluqueria, no se pueden comer frtillas ni tener sexo, ni montar a caballo o hacer ciertos deportes. Algunas mujeres actualmente califican su estado como una enfermedad diciendo que me enfermé tal dia o estoy enferma mientras dura nuestra regla.
En estos dias las religiones judias e islámica concervan preconceptos sobre la mujer que está menstruando, es decir de casi todas.
Pero sobre todo sigue siendo un tema tabú. Aún hoy son las madres o alguna mujer adulta la encargada de hablares a las prepúberes sobre lo que les va a pasar, recomendar discreción y festejar silenciosamente la fertilidad de las hijas.
Los paderes, hermanos, amigos, novios y esposo no deben enterarse ni del comienzo, ni de los dias, ni de la forma que tenemos las mujeres, de cuidamos en esos dias.
El tema en sociedad sólo se toca cuando se trata de los miticos psicológicos que supuestamente trae, mayor sensibilidad, irritación, idiotez
En fin que si sacamos una cuenta rápida teniendo en cuenta que la regla nos puede durar hasta ocho dias, entonces una de cada siete mujeres en estos momento estamos menstruando.
Y bajo esos prejuicios estamos totalmente inhabilitada y no es idónea para nada y para colmo tenemos que pagar todos los meses para inhabilitarse, y que no se entere nadie y todo eso me pone de muy mal humor (y no es que esté con la regla, je jeje).
Pero, hay un santo remedio para combatir el tabú, que más bien no es santo, sino laico, pero si es remedio.
Para las mujeres que menstruamos, no todo es esperar esos dias y tratar de pasarlo lo mejor posible, porque actualmente, nosotras podemos manejar nuestra regla, a nuestro antojo, todo con la ayuda de la ciencia y la tecnologia.
La regla se puede atrasar, adelantar, suprimir, provocar, suprimir los dolores, hinchazón, disminuir la abundancia, etc.etc.
Nosotras las mujeres nos hemos hecho la dueña de la menstruación asin como antes fue maldita y esclava en esos dias. ¿Pero es realmente el deseo o la necesidad de dominarla o más bien la psenudo libreración de un hecho natural para cumplir con compromisos sociales, para no parecer sucia o inhabilitada?
Una vez más el comercio tiene mucho que ver. La industria farmacólogica y de las hiegiene femenina nos han provisto a las mujeres con miles de artefactos, tampones, toallas femeninas, pildoras, inyecciones, hormonas, y han ganado y singe ganado muchos millones de € con todas esas cosas que nos metemos en el cuerpo. ¿Son realmente necesarias? ¿Vale la pena enriquecer a quienes aseguran públicamente liberamos y en secreto siguen lucrando con el tabú y reforzando el estigma de ser mujer?
Juicio y sumario. Ginecóloga Amiga. Culpables por comerciar con nuestro cuerpo. Culpables por no advertimos de los efectos colaterales y secundarios. Culpables por provocarnos enfermedades. Y culpables nosotras por escucharlos.
Aún asi, dice el dicho, si no quieres que te pisen, entonces no te disfraces de alfombra.