Descripción: No existira una manera precisa de decir quien soy, solo puedo dar pistas de como me ve el mundo: Sincera, real, leal, entregada, soñadora.
A tu puerto llegue, navegando en una barca que luego de una tempestad apago sus motores y se dejo llevar.
Ahí estabas, una playa, un paraíso, un paisaje soñado, tus ojos eran ese mar en el que reflejaba mi ser, tu sonrisa esa tibia arena en la que provocaba quedarse, plantarse y crecer, y la brisa de tus caricias que aun sin ser sentidas me llenaban de tranquilidad.
Decidí dejar que mi barca llegara a la orilla, con un mar reacio con una tempestad en llegada, con avisos que me indicaran que no soltara el ancla.
Me decían que partiera que no tenía sentido llegar, que era una locura quedarme, pero bendita sea la locura de amarte, contra todo pronóstico, cerrando mis oídos a las palabras de quienes conocían decidí quedarme.
Bendigo el momento de mi decisión, fuiste más que una playa, fuiste más que un mar,fuiste más que una isla, fuiste más que un océano, fuiste más que el mundo.
Fuiste más que un motivo, más que una razón. Pero si eso fuiste.
Solté ancla y nade hacia ti, temblando pero segura de mi, segura de mis ganas, segura de mi amor, insegura de ti.
Me permití soñar, me permití vivir, me permití creer y hoy me pregunto porque todo esto me permití?
Hoy leve anclas, me fui y no quiero ver atrás aunque escucho tus gritos, aunque siento tus lagrimas, aunque escucho tu corazón aunque se que lo que no te dejo fue el temor. Hoy me voy, hoy parto con la gran duda de no saber si lo que hay en ti es amor o costumbre, si es cariño o lastima si en verdad el que dirá peso más que tu felicidad.
Hoy me voy de tu playa, sin saber a donde iré, sin saber si conseguiré otro mar o si esta vez seré el mar donde alguien quiera navegar…