Esta semana he estado como el tiempo, no sabía si saldría al sol o si llovería.
La vuelta de las vacaciones de semana santa ha sido movidita, lo que no he hecho en semana santa he tenido que hacerlo esta semana y he estado un poco cargada de trabajo. En cuanto a los sentimientos también han estado revueltos, una cita, recuerdos… Tanto que ayer cometí el error de escribirle un e-mail a Mister P. No se en que pensaba, me arrepentí en cuanto le di a enviar. Todavía no han pasado tres semanas desde que lo dejamos y aún tengo momentos de debilidad.
Para estas semanas de agobio de trabajo y de sentimientos revueltos nada mejor que comer el sábado con una amiga. Un paseo por el centro, un arroz con bogavante buenísimo y una botellita de vino blanco mientras charlábamos (y criticábamos a los hombres, jiji)