Laberintos infernales, estrechos e intrincados, recorro sin miedo y con calma, miro a diestra y a siniestra, estoy sola sin brújula y sin mapa, debo hallar la salida, desafío a mi inteligencia, pero también a mi astucia, tuve un padre que me dio buenas lecciones, si hay presión y maltrato sé cómo sobrevivir, ése no será problema, los golpes de la vida dejan huella y crean escudos. Laberintos infernales invitan a la congoja, oscuros y complicados, pero igual los recorro, haré como el Quijote, no temeré a los molinos, malos caminos anduve, pisé el umbral de la locura, me asoló la tristeza y los golpes a traición, me mantengo firme a pesar de la fragilidad aún busco una salida.