Descripción: Los invito a conocerme, a formar parte de mi vida, a compartir nuestras vivencias, emociones, sentimientos. Les ofrezco un espacio, les regalo mi amistad. Y les aseguro.... que no se van a aburrir, porque todavía quedan muchos "Secretos de Ágata" por descubrir... AGATA
Para no alargar tanto las cosas, les contaré mi relación con la comida, la segunda de las razones que me llevó a hacer dieta y no solo el matricidio de mi hermano, ups! el matrimonio.
Cuando era pequeña pequeña, no tenía conciencia de la comida, excepto que me quitaba tiempo para jugar, por lo que generalmente mi madre me daba de comer mientras yo corría, saltaba o jugaba por toda la casa... pero estar quieta, no, no era posible, eso de sentarse a comer... aburrido.
Luego en la segunda mitad de la infancia, pasé por una época en que era fanática de Frutillita, entonces tenía cremas de Frutiilita, brillo de labios, colonia, shampoo, bálsamo, lociones, estuche, lápices y por supuesto me encantaban las frutillas, sólo comía yogurth de frutilla y jugos de frutilla y postres que tuvieran algo de rosado o fueran de frutilla, asunto que me duró aproximadamente dos años; máxime que Frutiilita amaba a su gato, igual que yo...
Luego, en la adolecencia, mis padres y hermano engordaron, lo que me produjo un serio problema con la comida, porque no quería comer, simplemente los veía comer y se me quitaban las ganas, era un problema cada vez que me sentaba a la mesa, nunca me comí todo lo que me sirvieron, siempre dejaba casi la mitad, y comer era un sufrimiento. Salir a comer afuera era peor, porque encontraba que todos los platos que servían en los restaurantes eran tamaño gigante, al final le imploraba a mi hermano que terminara de ocmerse mi comida; peor aún... mis padres me obligaban a comer y simplemente se me quitaba el apetito.
Luego en la universidad fue la época de la chatarra, pero para compensarlo, hacía ejercicios como enajenada mental, pensaba que si me comía media pizza, lo compensaba con 200 abdominales, y cosas por el estilo, no me privaba de comer, pero concidionado a quemar las calorías de todo lo que ingería.
En la edad adulta post universidad, las cosas se calmaron y comía para mantenerme viva, como todos los mortales, dándome un gusto de vez en cuando.
Y el año pasado... primer año viviendo sola (En realidad el 9 de marzo cumplo un año en casa) las cosas se salieron un poco de control, esto del delivery hace subir de peso a cualquiera y confieso haber comido mucho sushi, pizzas, comida chatarra, helados, y chocolates.
Consecuencia, 9 kilos de más.
Por eso me puse a dieta, y estoy tratando de mantener mi relación con la comida dentro de límites normales, he llegado a pensar que tengo cierto grado de anorexia, sin embargo nunca he realizado o atentado contra mi, como lo hacen las chicas que padecen esa enfermedad.
El matrimonio de mi hermano es a fin de mes, a si que tengo que mantenerme mesurada todo este tiempo, lo que me servirá de "entrenamiento" para no dejarme engordar de nuevo.
Mi querida amiga, bueno yo también ahora estoy haciendo un pacto conmigo misma para poder bajar los kilos que tengo de más, me es dificil pero bueno quiero ir a ver a mi amado con nuevo cuerpo y muy bonita (somos bonitas pero estar mucho más) te comprendo y espero que sigas adelante, bueno además ya te escribiré pero te felcito por tu aniversario fuera de casa, yo aún estoy en planes y creo este año los concreto, así que bueno deseame que tenga animos. Te mando un fuerte abrazo, te deseo lo mejor de la vida y que tengas un sin fin de bendiciones.
kreo ke kasi todas pasamos por muxos puntos kon la relacion kon la komida y hacemos grandes tonterias... yo me konsidero una de esas.... pero no debemos de vivir para ello... piensa ke si una amiga esta a tu lado es por kien eres y no porke estess flaca o gorda... es decir ke kuidate un poko y kamina kada dia. mil besos