Aunque somos nuestro propio tiempo, a veces somos el tiempo de otros y otros son nuestro tiempo... A veces sin quererlo, a veces queriendo, a veces durmiendo, a veces despiertos.
Espacio entre nuestros recuerdos, minutos largos que desfilan pesados a veces, sin estar, pero estando. Le vamos robando trocitos al tiempo y entonces comprendemos lo mucho que vale un momento...
¿Amas la vida? No desperdicies el tiempo, porque es la sustancia de que está hecha y una vez perdido, jamás se recupera.
Somos nuestro propio tiempo...mimarlo, disfrutarlo, valorarlo, compartirlo, amarlo, sentirlo y recordarlo como algo valioso y efímero...