b) A NIVEL ESPIRITUAL: se priva al EGO de todos sus caprichos, demostrándonos a nosotros mismos que podemos tener un CONTROL TOTAL sobre nuestro cuerpo, de modo que también tiene un efecto muy positivo sobre nuestra psicología. Se trazan unos objetivos y metas a los cuales intentamos dirigirnos para perfeccionarnos e ir más allá de nuestras proyecciones mentales rutinarias. Se intenta ser lo más estricto posible con lo que realmente debemos hacer todo el año: no enfadarnos, no tratar mal a los demás, ni a nosotros mismos (¿cuántas veces nos maltratamos sin darnos cuenta? ¿Os habéis fijado?), etc. en definitiva, desarrollamos la capacidad de AUTOCONTROL y la PACIENCIA. Nos reconocemos como NECESITADOS en estos momentos. Reconocemos nuestras miserias y nuestro lado negativo. Nos reconocemos DEPENDIENTES de Allah (=Dios) y el reconocer nuestro estado de precariedad nos hace dar el primer paso para SANARNOS en todos los niveles.