Soy vagabundo, como en Bunbury's song y en tribalista's world. No soy de nadie y soy de todo el mundo. Y como al Brujo Cabicho, el tiempo perdido me aprieta, me acecha y empuja mi turno. Todo es vaivén todo va a cien y el freno de mi mano también. ¿Serña porque queda tanto por ver y en mi recámara un mal sueño susurra que, como a una rockstar, la puerta al hoyo está trotando en mi montura de culo inquieto y salvaje galopar? Velocidad, ruta la conquista y, entretanto, todo suma, todo despista. Porque a veces me empacho y otras me consumo. Porque mientras espero mi turno, soy un poco tuyo, me expongo y me reparto. Por eso soy también un poco de todos, un poco del mundo.