Me cogiste cuando a penas era un niño, entregándome dos alas pa' volar, yo firmé sin leer la letra pequeña donde ponía la ostia que me iva a pegar. Con el tiempo solo me fui dando cuenta, que lo raro no era lo de los demás y que tú eres sin dudar un arma blanca, más dañina que ninguna de metal. Cierra los ojos, piensa en los demás, tú no sufres solo, quiérete algo más... Y ahora el tiempo siempre correrá en mi contra porque yo sé que no descansarás.Cuando crecen mis complejos veo tu sombra ofreciéndome la falsa libertad.