Descripción: Soy una persona muy optimista y afortunada en la vida. Siempre se aspira a más, siempre hay sueños, pero tengo lo más importante a mi alcance: el amor de mi esposo, de mi hijita, de mis familiares y amigos. Siempre veo la botella medio llena, me encanta el presente y tengo una vida feliz para disfrutarla.
Han pasado tantas cosas desde la última vez que escribí...Tiempo, mucho tiempo. Sí, encontré trabajo. Lloré por separarme de mi hijita y luego me acostumbré. Ahora la veo crecer en los ratos de los que dispongo. Hay gente que está peor. Me quedé embarazada y perdí ese embarazo. Afortunadamente fue de pocas semanas. Sí, repito, hay cosas peores. Mañana me enfrento a un día complicado en mi "preciado" trabajo. En los tiempos que vivimos, cuántas personas estarían contentas de tener mi problema. Tengo que enfrentarme a mi jefe, que lleva meses delegando en mi su trabajo por un sueldo diez veces mayor que el mío, y decirle que no lo haré más. No sé qué pasará, creo que tarde o temprano acabarán por despedirme y no contratarme más. No por esto, sino porque todos estamos cansados y van a querer "sangre fresca". Esperaba que ese momento se produjera ahora, pero ahí seguimos, heridos de muerte porque no creo que lleguemos siquiera al verano. Necesito un cambio de aires y tengo miedo del mañana. Soy cobarde porque, ¿qué va a pasar peor que ya he pasado? (por ejemplo con el triste incidente de mi embarazo perdido.