Descripción: Soy una persona muy optimista y afortunada en la vida. Siempre se aspira a más, siempre hay sueños, pero tengo lo más importante a mi alcance: el amor de mi esposo, de mi hijita, de mis familiares y amigos. Siempre veo la botella medio llena, me encanta el presente y tengo una vida feliz para disfrutarla.
Me siento cansada, que no decaída. He pasado un día agradable, aunque mi pequeña parece tener una tendencia algo acusada hacia los accidentes. Por la mañana se resbaló y se dio un golpe bastante fuerte en el suelo, pero creo que fue más el susto que el golpe. A la hora de comer no sé de donde apareció una pinza de tender la ropa y mientras le calentaba la comida la oí llorar con fuerza. La pobrecita evidentemente se había herido, aunque no fue hasta más tarde cuando vi que tenía sangre en el dedito. No la pude vacunar porque tiene algo de moquitos y no quería que enfermara con la inevitable reacción. A ver si consigo que se le quiten hasta el jueves que viene. Vino a verme una amiga, embarazaada; estaba muy guapa y yo creo que feliz, pese a los roblemas económicos que tiene, A ver si la crisis económica pasa y levantamos todos un poco la cabeza. Por fin empieza a sentirse el frío, después de este verano tan largo. La verdad es que nunca pensé que pudieran apetecerme las tardes de invierno, el frío, acurrucarme en el sofá y mirar a mi hijita. Sí, ya va siendo hora de esto y me apetece.