Descripción: "La vida es dulce gracias a los amigos que hemos hecho y a las cosas que compartimos; Queremos vivir no sòlo por nosotros mismos, sino tambièn por la gente a quien le importamos; Se trata de dar y hacer por alguien màs -de eso depende el esplandor de la vida. Y la alegrìa de este mundo, a fin de cuentas, se encuentra en hacer amigos".
Me gusta tener amig@s sinceros, llenos de cosas positivas, amo mi familia, y me llena de alegría la felicidad de los seres que aprecian la amistad y la hermandad con sinceridad.
El extraordinario, no sabe cuando dejar de intentar,
Pues de cada intento aprende infinitamente.
El hombre común, dice: No… el extraordinario, dice: Y porque no.
El hombre común no tiene metas… el extraordinario siempre sabe hacia donde dirige
Su destino.
El hombre común, tiene sueños pero no se levanta de la cama…
El extraordinario tiene sueños y trabaja arduamente para hacerlos realidad.
El hombre común, lucha solo por sus sueños… el extraordinario, comparte sus sueños,
Pues esta cierto de que el sueño de uno es solo un sueño, pero el sueño de muchos es una realidad.
El hombre común, trabaja a medias y lleva una vida media… el extraordinario, no sabe de mitades, se entrega al cien por ciento a todo lo que hace y su vida es total.
El hombre común, es negativo… el extraordinario es positivo.
El hombre común, da razones… el extraordinario da resultados.
El hombre común, culpa a sus subordinados… el extraordinario, piensa en que se equivoco.
El hombre común, empieza… el extraordinario acaba.
El hombre común, habla para que lo alaben… el extraordinario, se queda callado y deja que sus actos hablen por él.
El hombre común, no sabe sonreír… el extraordinario, sabe regalarles una sonrisa sincera a todos lo que le rodean.
El hombre común, desea…el extraordinario actúa.
El hombre común, dice… el extraordinario, hace.
El hombre común, se cree Dios… el extraordinario, se inspira en Dios.
Enrique Villareal Aguilar
Conferencista Internacional
Mexicano
El hombre común y el extraordinario gozan de las mismas cualidades, de las mismas fantasías, de las mismas ilusiones y hasta aptitudes. La gran diferencia, estriba en su pensamiento y actitudes; mientras el hombre común sueña, se queda dormido y no despierta; el hombre extraordinario actúa, se prepara y lucha incansablemente hasta alcanzar su sueño.
Amiga Bello texto en verdad yo me quedo con esta frase... El hombre común, no sabe sonreír… el extraordinario, sabe regalarles una sonrisa sincera a todos lo que le rodean. Me encanto. Te deseo una linda semana un abrazote y besitos. Yolanda
Enviado por el 24 Marzo a 10:28
Bonito texto, y si es verdad… las personas vivimos la vida según la actitud de las personas. El coraje el valor de uno puede hacer cambiar el sentido del camino. La fe de las personas hace que se viva de distinta manera. Gracias por compartir este texto. Te mando un abrazo Mairi