Descripción: El andar en la calle te llena de ideas, sensaciones y momentos tanto enriquecedores como aterradores. Con una inclinaciòn a la poesia. a la sexualidad abierta y al desencanto,intento retratar esos momentos extraños de mi vida cotidiana. Espero sinceramente les gusten mis sencillas pero sinceras lineas, y que mejor manera de demostrarlo que con una pequeña nota dejada de su parte expresando su opiniòn. Gracias.
Celebraba el Dìa de muertos (mi fecha favorita del año) en compañia de mi novia, mi mejor amigo Fernando y su chica Audrey. Estabamos en la carretera, regresabamos de unas pequeñas ruinas que se encuentran en el estado de Toluca.
Los carriles de la federal eran angostos, y nos topamos con un gran tràfico. Pasaban los minutos, y no avanzabamos ni un centìmetro. De pronto, vì que algunas personas que caminaban en sentido contrario al flujo vehicular. Decìan que habìa alguna obstrucciòn en el camino, que llamaramos a una grùa o algo asì. Como esa zona es apta para la venta de flores, pensamos que algùn camiòn habìa tirado la carga o algo asì.
Con el tiempo encima, decidì ir a ver cual era la situaciòn. Pensè que si habia sido una carga volteada, bastaba con algunas manos para levantarla y seguir con el camino. Asì que salì del auto y corrì durante unos minutos, hasta el lugar del percanse.
Y grande fuè mi sorpresa al encontrarme con un par de autos impactados, casi fundidos por la fuerza del golpe. En el primero de ellos, un auto blanco, habìa un hombre de unos 40 años, prensado, falleciò al momento del impacto. En el otro auto, un tsuru rojo, venìa una familia entera..........
El conductor era un jòven de no màs de 18 años, bañado en sangre, pero aùn respiraba. Detràs de èl, venìa quien me imagino era su madre, y al lado de esta, una niña pequeña, de quien nunca logre saber si seguia viva o no. La madre si vivìa, gritaba por el dolor, por el miedo al verse cubierta de sangre, y de ver a su hijo en aparente agonìa.
Las personas que estabamos ahì, no podiamos creerlo, toda una familia herida, era algo terrible. Despuès de unos segundos, me reincorporè, y me unì a las personas que intentaban ayudar a los heridos. Intentamos abrir las puertas de los autos, pero fuè inùtil, el golpe las habia deformado, y nada podiamos hacer, màs que dar ànimo a el chico que estaba desangrandose, dar consulo a su madre, que tenìa las piernas rotas, y sobre todo, para ayudarla a soportar al ver a un lado de ella, el cuerpo de su hija, igualmente lastimado.
Nada de lo que intentamos fuè ùtil. Me maldije por no poder hacer nada màs que una par de llamadas a emergencias. No sè cuanto tiempo tardaron en llegar, por que al verme tan inùtil, solo pude retirarme, intentando llevar conmigo a las personas que nos habìamos reunido en ese lugar para no ser màs estorbo.
Regresè al taxì con mis amigos, y me preguntaron por que habìa tardado, y por que estaba lleno de sangre. Solo les dije que habìa un accidente, y que nada pudimos hacer. Entre al taxì, y nada màs comentè.
Lo que màs me aterrò de esa situaciòn, fuè el ver al chico que manejaba el auto rojo; era màs chico que yo, y ahora, no sabìa si vivirìa o no. Lo que màs me sorprendiò, fuè que este chico se parecìa demasiado a mi propio hermano, Cèsar, la misma edad, similar rostro y anatomìa. Por un momento, me invadiò el miedo al ver esta escena, realmente lleguè a pensar que era mi propio hermano. Me tomò unos minutos enfocarme a la realidad, y darme cuanta que debìa hacer algo, en vez de dejarme engañar por mis propia mente. Pero nada fuè posible.
Ya casi se cumplen tres años de esto, y aùn lo recuerdo todo, es un recuerdo tan estùpidamente vìvido, que incluso, puedo referenciar la posiciòn de los cuerpos en los autos, y casi puedo imaginar, petalos de Zempasuchtitl en el camino, cubiertos con la sangre de los heridos.......... Nada es màs paradòjico, que ver a las personas peleando por su vida, en la mismìsima celebraciòn de la muerte.
Hoy tendrè esa imagen dando vueltas en mi cabeza toda la noche. Siento ese frìo en el estòmago que sentì en el instante mismo de encontrarme con la escena del accidente.
Ojalà yo hubiera sido màs ùtil en ese momento...........
joder que fuerte rich tuvo que ser muy duro, y son cosas que nunca se olvidan,yo tuve un accidente en el 96 y aún recuerdo exactamente como fué, di tres vueltas de campana no se si fueron más, a la tercera quedé incosciente,conducía yo y en mi coche llevaba a mi madre a mi padre y a mi mejor amiga,mi hermana iba delante en otro coche con mi cuñado y mi sobrina pequeñita apenas tenía un año,solo se que nunca olvidaré ese dia, en que aquella desgraciada mujer de 63 años con coche alquilado y francesa,se saltó un gran STOP , a mi hermana le dió tiempo esquivarla ,pero a mi se me echó encima y por no darle a ella frené como pude,aún recuerdo el hombro dislocado de mi madre,el quemazo por el cinturón de mi amiga,el mareo por el fuerte golpe que me di en las cervicales,el agujero en la nariz de mi padre con el hueso por fuera y sin dejar de sangrar ,todo el coche lleno de sangre suya,y la cara descompuesta de mi hermana por haber visto mi coche por el retrovisor, dando esas tres vueltas de campana y ver como en un rato nadie salía del coche ,en fin que me da escalofrios de recordarlo igual que me ha dado escalofrios al leerte,y se que esa imagen te acompañará siempre