5:30 AM suena el despertador, aunque ya se había despertado. Al fin jueves! sabia hoy se verían nuevamente. Desde temprano el deseo de perderse en su mirada rondaba por todos lados. Las horas eran eternas y la cita era recién 18:40. Cada minuto parecía un siglo, por favor ve mas rápido reloj eran sus suplicas...
Ella venia de una historia agobiante, cansada del mundo pero con muchas ganas de vivir, con ganas de luchar pero con muchos miedos.
Él simplemente pasaba sus días bebiendo el néctar de cada flor a su paso, pero esta vez algo le sucedió, esta vez vio en aquella mujer mayor que él algo distinto.
Las semanas pasaban y en el único momento que se veían era ahí,todos los jueves a las 18:40 sin falta.Ese día no había enfermedad,lluvia,reunión que impidiera que ellos se vieran.
Cada jueves era la misma historia: ella en hora paradita a la entrada del salón aguardando entraran todos, él siempre ingresaba al salón 10 minutos tardes.
-Perdóneme pero debo salir antes de mi trabajo para llegar en horario a su clase.Siempre decía él
-No te preocupes aún no pasé la lista,quédate tranquilo. Siempre decía ella.
Ambos compartían miradas por entre el resto de los estudiantes,y se decían frases cargadas de mucha emoción como poniendo a prueba los limites de uno y otro.
Transcurrieron los meses él insistía en acercarse a ella,y ella no cedía nada,pero él no descansaba y ella le daba espacio pero con muchísimo recato.
Una nochecita por allá por fines de octubre,mientras corregía unos trabajos pensaba: “ya queda poco y en unas semanas no lo veré mas y ya no tendré que fingir lo que ese muchacho me hace sentir”. De pronto la invadió la duda y empezó a lamentar perder ese jueguito pícaro que ambos habían inventado.Evidentemente su imagen estaba mas presente en su pensamiento de lo que ella imaginaba.
Al fin jueves! El corazón de ella no paraba de latir en forma desenfrenada, él por su parte no tenía idea de lo que ella le tenía preparado.
La clase comenzó como de costumbre,él llego 10 minutos después,pero esta vez ella no estaba como siempre en su escritorio.
-Llega tarde,ni en las últimas clases llegará a tiempo Ud.?le dijo ella
-Disculpe pero de mi trabajo salgo antes solo para verla a Ud. le respondió
-Espero al menos tenga terminado el trabajo de la clase anterior? O tiene alguna duda? Se la explico?
-Si por favor.Dijo él entendiendo que algo traía entre manos.
Fue así que ella se ubicó al lado en su mesa de trabajo,y con mucha naturalidad y serenidad se sentó tan junto a él,que seguramente el notó que en su interior el nerviosismo era lo único que existía.
Ella hablaba como si explicara para que el resto no notara nada y con su lápiz escribió algo en la hoja del muchacho.
No se podía creer que todo lo que había insistido y ese día sin decir absolutamente nada, tenía ahí escrito con letras y números temblorosos su dirección de correo electrónico.Tampoco se puede decir cual estaba más nervioso si ella que apenas podía escribir o el que apenas podía leer lo que sus ojos veían.
-Bueno nos vemos la semana próxima.Fue la frase que dijo tras el timbre que anunciaba el final de este encuentro
-Le voy a escribir. Fue lo último que dijo ese día, y se marchó con una sonrisa que denotaba satisfacción, placer, felicidad o quien sabe que.
Lindo lindo historia llena de ternura amor sentimientos que desean ser descubiertos mucha pasion wooow sencillamente hermoso... que tengas un hermoso dia y un fin de semana maravilloso hasta pronto..