Descripción: ...con las ganas dispuestas para enhebrar historias, para ordenar recuerdos, para evaluar ¡cuanto! llevo recorrido y ganado... escribir como si hablara sola porque este es un espacio personal echado a volar
Esa noche era: "Los árboles mueren de pie" - teatro leído que aportábamos los del Notre y ellos, los de la EAS, representaban no sé que sainete criollo... La cuestión fue que afuera, a la vuelta, en la vereda de lo que es hoy la casa de mi tía Carola, me encontré con Daniel. Y fue Daniel. Así nomás, como si no tuviera mejor alternativa, empecé una relación con Daniel. Me creí entusiasmada. De hecho lo estaba... tenía novio! evidencia que para mi endeble autoestima no era poca cosa!!! mi vida era normal, era deseada, alguien se fijaba en mí... No era Francisco, no era ese ángel que me desvelaba, no era ese bomboncito delicado que me había flechado el corazón. Sin embargo, las ganas de ser como las demás chicas, como cualquier mujer, hicieron que me ponga de novio con la convicción de que era lo que debía hacer. Daniel no me gustaba tanto, es más, ahora que lo pienso a la distancia, lo sentía como que no estaba a mi altura (por poner un nivel), no sé... como que éramos de mundos distintos, intelectualmente, familiarmente, de horizonte cultural... de todo un poco. Sin embargo me convencía a mí misma que era lo mejor que me podía pasar. Se fueron sucediendo los días, los meses y pudimos darle un color a la relación. Ser compañera, ser amiga, saber escuchar y llegar al otro no es algo que me cueste trabajo, por el contrario, me nace naturalmente. Con el chisporroteo de la adolescencia eso estaba más a flor de piel todavía. Con Daniel ésto funcionó a las mil maravillas... tanto que llegamos a más del año me parece. Recuerdo que empezamos a salir en abril de 1972. Nos escribíamos semanalmente usando a los profesores compartidos como correo... que linda época!!!. Supe que el cura Máspoli, el director, le había preguntado a Demergaso, el cura de mi pueblo, quien era yo. No sé como me enteré de esto pero doy fe que fue así porque es un recuerdo que tengo desde ese entonces. ...en ese entonces...yo ni sabía donde estaba ni donde tenía que estar... Mi amistad con Gabriel es de aquellos días; de aquellas locuras suyas, de sus desvaríos. Gabriel ha sido un buen canal para conectarme con la vida misma, él me posibilitó el "volarnos" juntos mientras mateábamos en el patio bajo el infinito cielo estrellado de mi pueblo. Algún domingo hube de haber ido a la escuela salesiana, con la complicidad de mi tío Domingo, un mal bicho que hasta entonces no había mostrado la hilacha... Daniel tenía una prima en Ascs; allí venía a quedarse de tanto en vez para vernos. También vino alguna tarde de sábado a casa, pero yo me sentí muy incómoda, me daba verguenza mi papá, mi casa... no sé... algo de mi intimidad que no podía mostrar o con lo que no me sentía a gusto. Recuerdo el verano del '73, cuando pasé de 3º a 4º... mami me había hecho una malla dos piezas color salmón casi naranja... estaba delgada para entonces... la verdad que me quedaba bien esa malla... estuvimos en la pileta del club al cual siempre iba, nos quedamos los últimos, bien a la tardecita, y en esa soledad nos hicimos muchos mimos, demasiado subidos de tono para lo que veníamos teniendo. Pero hasta allí llegábamos, solo caricias y besos, nada más; no se me cruzaba por la cabeza o el deseo otra instancia. Y si por su cabeza pasaban otras intenciones no las manifestaba tampoco ni presionaba para que ocurrieran... Eramos dos criaturas finalmente, 16 y 17!! . Salíamos a caminar, ya ni me acuerdo en que consistía esto de estar de novia en aquél entonces... Una vez volviendo, en los arrumacos que nos hacíamos en la oscuridad de un porche, de tanto abrazo deslizó su mano por mi espalda, por la cintura debajo del pantalón... me tocó la cola. No me gustó. Reaccioné enseguida... Daniel se retractó y no sabía de que modo pedirme perdón... qué maravilla por Dios, eso solo daba cuenta de que estaba enganchado de verdad conmigo, si bien me había confesado que me "había hablado" para ser su novia solo para ganar una apuesta entre los compañeros del colegio y dejarlo mal parado a Francisco adelantándose él... qué ilusa yo! qué me creía? que tenía locos a dos muchachitos????? no no no, nada de eso... los muchachitos -al menos el de rulitos:Daniel- se me había olímpicamente cagado de risa en la cara haciéndose el enamoradito... y le fue mal, porque me conoció, y conoció a una buena persona como era (como sigo siendo)... era muy mina para él, muy seria, muy buena gente... él venía más castigado por la vida, por la flía, de padres separados (no recuerdo mucho sobre su padre, ni sé donde vivía ni que hacía), su madre tenía pocos recursos... él por su parte era bastante picarón... La cuestión es que ya ni me acuerdo porqué lo dejé un día. Me buscó, me escribió, me llamó. Cuando a fines del '73 me fui con la Mixta a Córdoba él estuvo allí, no llegamos a hablar, sólo lo ví desde arriba del colectivo pero entendí que quería verme... ... yo ya estaba queriendo más de la vida, más de las relaciones.