Descripción: ...con las ganas dispuestas para enhebrar historias, para ordenar recuerdos, para evaluar ¡cuanto! llevo recorrido y ganado... escribir como si hablara sola porque este es un espacio personal echado a volar
Las cosas siguieron su ritmo con calma pueblerina. Fui creciendo entre la incertidumbre de quien era en realidad y que propósito tenía mi vida. Mi cuerpo no era atractivo, tampoco mi ropa, tampoco mi actitud y mi porte. No coincidía con mi madre sobre que usar, ella tenía otros gustos (obvio) y otro sentido de la estética. Y sobre todo no tenía problemas con la gordura ni nunca los había tenido. Intentaba pasar desapercibida, no era ostentosa, no era llamativa, me daba verguenza que me miraran... porque no confiaba en mí, no me sentía segura... siempre había un otro que se llevaba el protagonismo y yo debía dárselo. No había sido criada para otra cosa. Al menos eso era lo que pensaba yo. Conocí a los chicos de la escuela salesiana de La Trinidad. Todos varones...