Qué es la Risoterapia?Es una forma de terapia que estimula el proceso natural y fisiológico de la risa para liberar emociones negativas, como el miedo, rabia, aburrimiento,etc
¿Cómo me puedo reír de cosas que hieren?
Desafortunadamente muchas personas usan esa afirmación e impiden que el poder sanador de la risa actúe sobre el dolor. El entregarnos al dolor nos hace víctimas de él mientras que entragándonos a la risa nos liberamos y retomamos nuestro poder. Somos capaces de superar nuestro dolor y la risa nos facilita el camino.
¿Acaso no nos reímos porque estamos felices?
No, nos sentimos felices porque reímos y no al revés. Cada ves que nos reímos nos sanamos por eso es que nos sentimos mejor después de habernos reído y no antes.
¿Si me río de mis problemas parecerá que no son importantes?
Absolutamente no. La risa se genera gracias a sentimientos importantes, y es totalmente necesario para nuestra subsistencia que veamos otras perspectivas del problema para superarlo.
¿Qué pasa si no tengo ganas de reírme?
Si necesitas llorar está bien ya que es otra forma de curación. Las lágrimas curan pero no el dolor. Observa cómo los niños pequeños usan su poder curativo con gran facilidad, ellos se ocupan de su dolor con risas, llanto o chillidos sin importar cuál proceso es el mejor. Sencillamente siguen sus emociones.
¿Porqué debería reírme cuando me siento mal?
Porque la risa ayuda a mejorar ese estado negativo. Simplemente debes abrirte al proceso curativo innato en tí para que te cure ese dolor.
¿Quién lo necesita?
Todo el mundo! La risa es importante y efectiva para las personas, parejas, familias, negocios, colegios, etc.
Risoterapeuta Enda Junkins
Opinión metafisica sobre el poder de la risa.
UNA SONRISA ES UNA INVERSIÓN
Muchas personas perciben intuitivamente que en la vida las cosas más sencillas son las más importantes, o, si lo prefiere, que las cosas más importantes en la vida resulta que son las más simples. Ese es un descubrimiento muy profundo. ¿Qué es más importante para nosotros, por ejemplo, que respirar? Sin embargo, rara vez nos detenemos a pensar en eso. El aire fresco no cuesta un centavo, pero si nos falta, morimos en unos minutos.
Otra cosa sencilla pero de gran importancia es una sonrisa. Una sonrisa no cuesta dinero, ni tiempo, ni esfuerzo, pero literalmente es cierto que puede ser de importancia capital en la vida. Una sonrisa ejerce un efecto sobre todo el cuerpo, desde la piel hasta el esqueleto abarcando todos los vasos sanguíneos, los nervios y los músculos. Afecta el funcionamiento de cada órgano. Ejerce una influencia sobre toda glándula. Repito – y esto es literalmente cierto – no se puede sonreir sin que todo el organismo se afecte favorablemente. Es más: una sonrisa relaja a menudo una gran cantidad de músculos y cuando sonreír se convierte en un hábito, se puede ver fácilmente cómo se incrementa el efecto. Las sonrisas del año pasado le rinden hoy buenos dividendos.
El efecto de una sonrisa en otras personas no es menos notable. Desarma las sospechas, esfuma el miedo y la ira, y saca a la luz las mejores cualidades de la otra persona, cualidades que inmediatamente influyen en usted.
Una sonrisa es al contacto personal lo que el aceite a la maquinaria y ningún ingeniero inteligente descuida la lubricación.
Emmet Fox
Maestro Metafísico
Ya sabes que para tener Éxito hay que ver el lado positivo de la vida y ser optimista.
Es indudable que con buen humor se hace todo mucho más fácil.
Incluso enfermedades se han curado gracias a la terapia de la risa.
Toda persona de éxito sabe reírse de sí misma y disfruta del buen humor.
Aquí tienes mi contribución, disfrútala.
Tras asaltar una joyería, los ladrones salen corriendo y derriban a un borracho que cae de bruces en la acera. En eso llega la policía y, creyendo que es uno de los maleantes, lo detienen y se lo llevan. -¿Dónde están las alhajas? –le gritan con fiereza en el cuarto de interrogatorio. El beodo no sabe de qué le hablan. Lo llevan al baño, le meten la cabeza en una tina llena de agua y, al cabo de unos segundos, repiten: -¡Confiesa, maldito! ¿Dónde están las joyas? El hombre sigue mudo. Vuelven a hundirle la cabeza bajo el agua. Al sacarlo, le ordenan: -¡Habla ya, infeliz! ¿Dónde están? Entonces el borracho por fin atina a decir: ¡Qué sé yo! Llamen a un buzo… Yo ahí abajo no veo nada. -Colaboración de RUBÉN ANDRÉS (SANTA FE, ARGENTINA