La verdad es que se me está haciendo eterna la espera. Los días se están pasando muy, muy lentos. Intento relajarme, porque todo el mundo me dice que los nervios también pueden hacerle daño a mi bebé, pero aún así es muy difícil, tengo un dolor en un lado y me preocupa que eso indique que hay algo que no va bien. Hasta que no vaya el martes a la ginecóloga y ella me diga que todo está bien, no me voy a quedar tranquila, simplemente imposible, porque no ha nacido y ya quiero mucho a mi bebé, me costaría imaginar que al final no fuera a conocerle. Supongo que si alguna ha pasado por esto acaso me entienda y comprendo como me siento, esta felicidad inmensa, mezclada con miedo y preocupación. Leí en algún sitio, me parece que un foro de esta misma página una oración que en los últimos días he rezado mucho, voy ponerla aquí, para pedirle a Dios y a la Virgen que todo vaya muy bien
María, madre de Dios y madre nuestra,
en tus manos amorosas pongo mis deseos y mis sueños,
para que intercedas ante Tu Hijo por mi hijo,
un hijo que aun no conozco pero que ya nació a la vida,
un hijo que aun no tengo en mis brazos
pero que ya recibe mi amor.
Envuélveme, Madre buena, con tu manto de amor
y alivia mis dolores, mis angustias, mis dudas, mis miedos.
Acompáñame con tu fuerza y dulzura
para que yo también pueda meditar en esta dulce espera
e ir guardando todo en mi corazón como hiciste tú.
Pongo ante Tu Hijo mi deseo mas profundo de ser madre
y me abandono a su amor con agradecimiento y con fe,
para que, al igual que en ti, se haga en mí su voluntad