Descripción: Empecé este paseo por mi conciencia en mi espacio anterior... ahora retomo mi blog, y sigo por donde iba... hasta ahora me ha sentado muy bien... así que ¿por qué dejarlo? No sé si os gustará, no lo hago por eso... pero me halaga que lo hayáis seguido tanto hasta ahora. Vuestros comentarios no he podido traerlos... si queréis volver a comentar algo, lo dejo a vuestro criterio.
Ayer hice una cuenta. Pongamos que el sábado vivimos unas 14 horas despiertos. Otras tantas el domingo. Y el viernes, saliendo de trabajar a media tarde, pongamos otras... diez horas?.
En total me salen 38 horas. 38 horas para vivir un fin de semana.
Me encantaría contaros que viví estas 38 horas a tope, con alegría, sin gritos, sin insultos, sin llantos, sin silencios eternos cargados de tensión, sin miradas huidizas, sin nervios a flor de piel, sin conversaciones repetidas una y mil veces... me encantaría contaros que fue un fin de semana estupendo, divertido, descansado y animado, donde hice muchas cosas que hace tiempo quería hacer, que disfrutamos...
Me encantaría, de verdad, creedme.
Me encantaría.
Pero no puedo.
Haciendo otra cuenta rápida, calculo que de esas 38 horas... las horas que hubo algo de tranquilidad, sonrisas y tequieros, serían unas... diez... no más. Quizá doce.
Doce horas de treinta y ocho.
Y las otras veintiseis? aquellas veintiséis horas de silencios, cabezas vueltas, gritos, nervios, insultos, algún golpe... qué pasa con aquellas horas? ¿alguien me podrá devolver alguna vez aquellas veintiséis horas?
No.
Jodido eh?.
Afortunadamente ya pasó... por mucha práctica que tenga siempre es muy duro, muy difícil, cada vez la tensión es más tensa, cada vez los nervios son más nervios, cada vez los gritos ahogan más al retenerlos en la garganta, cada vez el pulso se acelera más al no poder dar el manotazo en la puerta. Cada vez duele más. En todo el rato tengo la certeza de que pasará. Y no tardará mucho. Esta vez el problema ha sido la frecuencia y la cantidad, no la duración...
Je! Ojalá estuviera hablando de sexo.
Pero no.
Anoche otro amago. Controlado... sujetando las riendas con cuidado... hasta que esta mañana las aguas de nuevo calmadas...
Me siento como si andara por una cuerda, sin red, que atraviesa un barranco profundo. Y a veces sopla un viento racheado que hace que todo se balancee demasiado... y me da miedo caerme.
Sé que tengo que cruzar esa cuerda. Pero cada paso que doy, siento que me la juego.
Tienes que cruzar esa cuerda,no puedes estar siempre asi,jugandotela de todas maneras siempre te lo estás jugando,es vivir como le dije a navi a parte de la cuerda,con una mascara,de engaños,pero a quien a ellos o a nosotros,imagina: Mira que hora es,4:40h,y diras a estás horas despierta,sola,aqui en mi espacio,porque? porque me siento con ese miedo,ya no doy a más,pero me levantaré,pondre mascara y hala,y encima me duele la garganta,,coño,cruzala,pero vive,y se feliz corazón,,y cuando hablamos,la bruji es la bruji,pero después hablamos,besines,te quiero hagas lo que hagas,cruces o te pares,,,,Joa