Descripción: Empecé este paseo por mi conciencia en mi espacio anterior... ahora retomo mi blog, y sigo por donde iba... hasta ahora me ha sentado muy bien... así que ¿por qué dejarlo? No sé si os gustará, no lo hago por eso... pero me halaga que lo hayáis seguido tanto hasta ahora. Vuestros comentarios no he podido traerlos... si queréis volver a comentar algo, lo dejo a vuestro criterio.
Cuando los ojos toman la palabra, las palabras sobran. Solo adornan el silencio. Y nisiquiera éste estorba.
Cuando los ojos toman la palabra, las manos subrayan sus frases, y los labios parecen moverse en silencio como a cámara lenta dejando entrever dientes y lengua.
Cuando los ojos toman la palabra la sonrisa sale sola, confirmando la ausencia del mundo alrededor.
Cuando los ojos toman la palabra, los besos piden paso. Se amontonan en fila en la garganta. La lengua humedece los labios, que se sonrojan y calientan solos alimentados por el pensamiento, que lee en los ojos lo que se está preparando en la boca.
Cuando los besos empiezan a asomar todo gira en torno a ellos. El silencio, los ruidos, el mundo, la respiración, las manos, las mandibulas, los labios, la lengua, la saliba... todo gira a su ritmo.
Cuando los besos toman el control el centro del pecho y del estómago se encienden. Como un motor a reacción que empieza a girar. Acumulando calor, potencia, y fuerza.
Cuando los besos se amontonan unos a otros haciendose más amplios, más profundos, más entregados, más descarados, las manos empiezan a obedecer a ese motor. Y empieza un juego de regate sutil por cinturas, brazos, caderas y espaldas. Evaluando la reacción en la piel, evaluando el devenir de los besos con cada caricia, evaluando la aceptación de cada gesto para no equivocar el camino, ni el ritmo.
Cuando el aire falta en los pulmones y los besos deben parar, los ojos vuelven a tomar la palabra para chorrear placer y alegría. Para confirmar la complicidad total... para coger carrerilla... para volver a zambullirse en ese océano de ternura y pasión que va creciendo con ese motor, que con esa bocanada de aire empieza a aumentar su potencia y su calor.
Cuando ese motor toma el control los besos comienzan a desbocarse... labios y lengua empiezan a ir por su cuenta... las manos cruzan fronteras y se adentran en el territorio que al principio solo se deseaba. Ahora se explora... bajo la ropa... levantando el vello de la piel a su paso... dejando un rastro de calor y ternura allá por donde pasan...
Cuando ese motor toma el control, los besos, los ojos, las manos y todo el cuerpo se rinde a sus órdenes... se deja llevar... se concentra en disfrutar y hacer disfrutar... porque no hay mayor placer que verlo provocado. Y para un hombre no existe nada más excitante ni placentero que ver el placer reflejado en los ojos, el rostro y el cuerpo de una mujer.
Tomaaaaaaaaaa,eso es niño todo sentimiento,jope que frio madre mia,esos son los efectos de una neumonia,jope donde venden esos sentimientos tan hermosos,que solo tu,sabés plasmar asi de bonito,mil besos cariño,,,me alegr muchisimo de verte de vuelta,un besazo niñoooooooo Joa