Si la flama de una veladora se apaga, las tinieblas arropan mi frágil existencia, si comienzo a rezar por un milagro aguardare a que abras tus ojos para que derrames una lagrima sobre el calor infernal que convirtio las cenizas en tu alma, el predicador que encendió este fuego ahora busca acuchillarme con sus navajas comienzo a escaparme, me introduzco sin desearlo a un bosque donde empiezo a esconderme, camino, y a cada paso, la brumosa neblina, pareciera fija el rumbo de mi destino, sabiendo esto todo el terror, lo veo ahora tan lejano, sigo avanzando, volteo solo por curiosidad así es como encuentro animales nocturnos devorando por completo carne humana, espero a que sacien su bestialidad para pedirles me ayuden a escapar, de este lugar, no lo consigo, entonces del manantial de agua bendita emanan cánticos, comienzo a escucharlos son sirenas llamándome, quisiera poder olvidarlos, intentaron matarme, pretendieron darme lo que tanto he deseado quise negarme solo por no haber, aun terminado mi recorrido.
Todo parecía indicar que habría un festival de sangre, miraba de cierta forma con indiferencia a esas cabezas colgando a mi derecha, no me preocupo, en ese momento sentí una especie de satisfacción por mirar semejante brutalidad, como un espectáculo, se me hizo habitual, en tan solo unas pocas horas, ya acostumbrado, intente disfrutarlo, para mi, solo eran cadáveres fruto de una vida eterna entonces en un futuro inmediato arranque todo el pellejo y lamí la carne, repetiria cuantas veces fuera posible el romance de contemplarte desnuda, asi devorarte, por eso comencé a esconderme, y aun asi un arcangel acribillo nuestro momento confundiendo tus colmillos con metales mientras el transcurso del tiempo me permitio inducirme en plegarias, ahuyentando por fin a este ser maldito, todo seria distinto si el concepto de amor lo concibieran igual al mio.
Ahora me encuentro, en un ritual satánico están sacrificando todas las palabras ,de un libro, en el amor a la sangre descansan comodamente los mensajes que envenenaron tu alma, la energía que ilumina esta orgia de odio enlaza el fluir del color en una amapola para entonces crear un paraiso falso en donde esperaba oir la intensidad de tus lamentos, son incontables los verdugos , me pregunto si sus mascaras solo ocultan un rostro, si yo pudiera esconderme, quizás no necesitaría morirme, estoy aun escapando de aquel arcángel que asesina pecadores, ansió irme, no es fácil poder dejar de temerte cuando tu eres quien decide Dios omnipotente el momento en que la oscuridad se termina.
Estoy llorando para compartir mi sed con estas almas en pena, que buscan, no sufrir más siento una angustia desesperante duele demasiado mirarte a los ojos y encontrar en ellos el reflejo de mi rostro carente de cualquier expresión, no se si continuo viajando en tus entrañas ocasionando la humedad, con palabras que empañan estas comunes paredes, desconozco si soy prisionero de la libertad tantas preguntas, tantas formas de amar, pero si todavía no estoy muerto, porque me preocupan estas cosas, ojala no tuviera la necesidad de mentirte y decirte palabras de amor, cuando en realidad odio toda tu existencia, si supiera que mi dolor también te hiere serias la musa idónea para este sufrimiento.
Comienzo de repente a dudar cuanto adoro odiarte, y si contigo existe la posibilidad de amar, pretendo si es que fuera viable, explicarte que adoro odiarte, y sentir toda esta rabia, si pudiera arrancarme todos los órganos que procuran mantenga las funciones vitales, empezaría primero con mi cerebro, después con los pulmones, inmediatamente serian los ojos y terminaría haciendo pedazos mi corazón, sabes porque lo haría?, para enamorarte, sabes porqué sigo vivo? para matarte, y morirnos juntos.
Frigáneas hiladoras de red que viven en zonas fluviales parece clara su acometida en mi cuerpo, existe un interés considerable cierta capacidad para resurgir estando muerto vivir para poder matarte, asi es como escurren tus glóbulos rojos por mis labios asi fue como mis creencias buscaron profanar tu cuello la hemoglobina pierde tu esencia, para ser mía estas en el piso casi muerta, pareciera esbozarse una sonrisa por primera vez en tu rostro es el preludio a una vida eterna , contemplas orgías de sangre sobre sabanas rojas de seda, escurren tus enfermedades sobre tinta, soy el eterno espectador observándote busco beber tu sangre, por eso estoy cerciorándome que tu corazón frió siga latiendo sabes ahora que este sufrir es el romance te percatas que somos vampiros , ahora inmortales.
Alguna vez la pasividad de tu voz existio , en la endocrina expulsion de heces mentales, más nunca volvera a suceder, si la flama se extinguio, cuando comencé a amarte.