Un día, los intelectuales apolíticos de mi país serán interrogados por el hombre sencillo de nuestro pueblo. Se les preguntará, sobre lo que hicieron Cuando la patria se apagaba lentamente, como una hoguera dulce, pequeña y sola. No serán interrogados sobre sus trajes, ni sobre sus largas siestas después de la merienda, tampoco sobre sus estériles combates con la nada, ni sobre su ontológica manera de llegar a las monedas. No se les interrogará sobre la mitología griega ni sobre el asco que sintieron de sí, cuando alguien, en su fondo, se disponía a morir cobardemente. Nadie les preguntará sobre sus justificaciones absurdas, crecidas a la sombra de una mentira rotunda. Ese día vendrán los hombres sencillos. Los que nunca cupieron en los libros y versos de los intelectuales apolíticos, pero que llegaban todos los días a dejarles la leche y el pan, los huevos y las tortillas, los que les cosían la ropa, los que les manejaban los carros, les cuidaban sus perros y jardines, y trabajaban para ellos, y preguntarán ¿Qué hicisteis cuando los pobres sufrían, y se quemaban en ellos, gravemente, la ternura y la vida? Intelectuales apolíticos de mi dulce país, no podréis responder nada. Os devorará un buitre de silencio las entrañas. Os roerá el alma vuestra propia miseria. Y callareis, avergonzados de vosotros.
¡Oh mi niña!...somos los que debemos despertar para esos logros. Un espíritu fuerte, un reconocimiento de sí mismo, un valorarse desde nuestro interior, provocará esos cambios tán ansiados..sin llegar al enfrentamiento. Ya hemos dormido por mucho tiempo, es hora de levantar nuestras conciencias..es hora de levantar nuestro YO interno...es hora de convencer al Mundo de nuestra fuerza mental y espiritual, y te aseguro que nada nos abatirá..nada.. Te quiero mucho..Gran Mujer luchadora..Gran Guerrera... Marianela
Feliz Día Internacional del Trabajo a los trabajadores y a las trabajadoras. Con este poema de Otto René Castillo, les recuerdo que aún existen muchos derechos laborales por conquistar.