Descripción: Montaña fantástica, grandiosa. Que impone su servidumbre a todo el que intenta penetrarla. La gran caprichosa sólo se entrega a los que la aman.
Mis alas abiertas a la ruta donde tus brazos ansiosos hoy me esperan.
Mi trote ágil y sonoro cual potrillo libre en las montañas, al final, bordeando el horizonte, te encuentras esperando mi regreso.
El aroma de la rosa que me entregas me habla de ternuras olvidadas, el brillo de tus ojos me hipnotiza, y de los pétalos, el rojo me apasiona… eres tú retoño de esperanza.
Soy libre capullo de mis rosas son mis alas fuertes y vigorosas y mis pasos seguros en los tuyos, al ritmo de tu piano se deleitan mientras vibro al recibir tanto cariño, no quisiera despertar, de este tu arrullo que me acuna dulcemente y me embelesa.