Descripción: Montaña fantástica, grandiosa. Que impone su servidumbre a todo el que intenta penetrarla. La gran caprichosa sólo se entrega a los que la aman.
Las flores de naranjos despiertan recuerdos que me trasladan al pasado, a todos aquellos años de primaveras que dan un significado que no existía antes y que contribuyen al despertar de una vida nueva. Y al mismo tiempo, los pájaros, los patos, los niños que juegan y los perros que ladran a la distancia, realzan la continuación del relato. Sentado en este campo de naranjos me remonto a recuerdos que sólo yo conozco a través de historias y canciones…
Ahora que el momento ha llegado, cuando presto termina el día allá, en alguna costa distante me escucharás decir:
Como un día de verano, largo como el océano azul, profundo así, mantendré tu corazón junto al mío hasta que regreses a mí.
Volaría como un pájaro hasta allá muy alto a través del aire hasta alcanzar los rayos del sol sólo para encontrarte allí
Y durante la noche, cuando dormimos tranquilos o cuando el viento sopla ligero, así, mantendré tu corazón junto al mío hasta que regreses a mí.