Descripción: Montaña fantástica, grandiosa. Que impone su servidumbre a todo el que intenta penetrarla. La gran caprichosa sólo se entrega a los que la aman.
Tu mirada es un espasmo de mil ojos, todos tuyos, siempre tempranos, impacientes y esperando que devoran el mundo y lo detienen.
Mientras todo funciona; nubes, pájaros, soles, risas, montañas y canciones, tu mirada ha vuelto varias veces, ha cerrado otras tantas y sigue mirando por si algo escapa.
Tu mirada, de rayo y centella, de luces y vértigo, parpadeo imperceptible va ralentizando al tiempo hasta que lo para, ahora esclavo, haciéndolo nada.
Pero tu mirada dejó de ser propia cuando se posó en mí, y vinieron lechos, camas, almohadas, sábanas, besos, caricias, siestas, sueños, por que a cada momento, tu mirada se hizo mía, tu mirada se hizo nuestra.