No habría tanta gente amando mal, ni tanta gente mal amada.
Si amar fuera fácil…
No habría hambre, ni guerras, ni gente sin apellido.
Si amar fuera fácil…
No habría niños solos en las calles, no habría orfanatos.
No habría hijos no deseados, ni esposas maltratadas, ni prostitutas, ni divorcios.
Si amar fuera fácil…
No habría ladrones, las mujeres embarazadas no pensarían en abortar, ni habría asesinos que matan por dinero o por placer.
Si amar fuera fácil…
No habría ni policías, ni cárceles, ni ejércitos.
Que difícil nos resulta amar, en parte porque pensamos que amar es un sentimiento sobre el cual no tenemos control. Pero eso no es así, amar es una decisión personal.
Una decisión a la que vas añadiendo sentimientos, pero que nunca depende de ellos.
Necesitamos amar y ser amados y en nuestro corazón no debe quedar ningún rincón donde el odio, el egoísmo, y el desamor deben anidar.