La vida es un regalo de Dios. Cada instante lo tenemos porque El lo quiere.
Podríamos ya estar muertos o no haber nacidos y sin embargo estamos aquí para disfrutar de este momento.
Cada instante es como una joya de muchísimovalor que tenemos que vivir intensamente.
A veces vivimos una cosa pensando o deseando otra. Eso de poco sirve, por que nos perdemos las dos.
Es mejor disfrutar de los que nos toca vivir y aprovechar cada momento de la vida.
Que nada te turbe, que nada te espante. Por que todo pasa. Solo Dios permanece y no cambia.
La paciencia todo lo alcanza. Quien tiene a dios,no tiene falta de nada.
Cuando vivimos apegados a las cosas no podemos ser felices, por que la felicidad consiste precisamente en desprendernos de todo lo superficial y lo que nos perjudica, tal como enseña Jesús en la Bienaventuranzas.