Jocelyn Wildenstein, una supermillonaria suiza de más de cincuenta años de edad, se ha sometido a operaciones de cirugía plástica con la intención de convertir su cara en un rostro de rasgos felinos. -------------- La decisión de transformarse la tomó después de sufrir el abandono de su marido. Desde entonces, según se rumorea, ha sufrido más de treinta intervenciones y se ha gastado la enorme cifra de tres millones de euros. Pero ¿Cómo era la apariencia de esta insólita mujer antes de operarse?¿Qué le ha llevado a tomar una decisión así? ¿Cómo ha sido su vida? Nuestra protagonista se casó con el multimillonario Alec Wildenstein por todo lo alto en Las Vegas y llevó una vida de glamour y lujo por todo el mundo, relacionándose con la más selecta alta sociedad...hasta que su marido decidió cambiar de modo de vida. Entonces fue cuando los gatos pasaron a ser la principal compañía del multimillonario,que se retiró a sus posesiones africanas en las que convivía con decenas de estos pequeños felinos.-------------------------------------------------------------------Desde ese momento, los gatos pasaron a ocupar el corazón de Alec, animales por los que sentía verdadero delirio; y, por su parte, el desamor fue a instalarse en el corazoncito de su mujer.------------------------- La reacción Jocelyn ante el abandono de su marido fue de no rendirse. Y recurrió a la cirugía estética para rejuvenecerse. La idea obtuvo recompensa, pero no lo duradera que Jocelyn esperaba...así que una vez abandonada por segunda vez, decidió atreverse a poner en práctica una extraña ocurrencia: la de convertir su rostro en lo más parecido posible al de un gato para provocar en el hombre al que amaba el mismo sentimiento de atracción que los gatos a los éste que tanto quería.--------------------------------------------------------------------------Pero sus planes no obtuvieron el éxito esperado. Y su marido siguió sin querer volver con ella...hasta que finalmente lo ha hecho. Contra todo pronóstico, la "gata rubia" ha logrado reconquistar a su marido.