No hace tantos días, no me hubiera visto capaz de coger una maleta y salir de esta cama, de estas cuatro paredes y marcharme de viaje a una metrópolis europea. Pero, aunque cansada,pues me pesan las piernas,y un poco triste puesto que aún me sigue pesando también el duelo, lo he hecho y me ha gustado. Ojos nuevos, mirada de turista, sorpresa en cada una de las cosas que me encontraba...Un hotel, el desayuno en la mesa, la habitación limpia y recogida.. Una experiència magnifica. El termómetro de la autoestima me ha subido.Ahora se que soy capaz...que puedo, que saldré de esto.Porque vuelve la fuerza lentamente, vuelve la capacidad de sonreir y descubrir. Vuelve mi vida.