Descripción: Me casé por conveniencia. Él quería papeles; yo, salir del país. Pero él se empeñó en fingir. Yo, en atenerme a las consecuencias. Fue un infierno con tecla de repetición y unas cuantas subidas al cielo. Y luego mejoró, pero me hice adicta a las válvulas de escape.
¡Gracias de nuevo por vuestras palabras de apoyo, chicas! Y de corazón espero que la corazonada de dukesa sea cierta!!!!
El último día, fue como de costumbre. Le vi al desayunar, aunque me atendió otro camarero. Pero Til ya no se quitaba tanto de mirarme, con... Dios, ¡¿cómo describirlo?! Pues como le miro yo. Como conteniéndome, con dolor, con añoranza, con amor... con todo junto!!
Y a la hora de comer, estuvo a punto de atenderme él, pero para no hacerme esperar, el jefe de camareros me asignó al que se acercó a nadar conmigo. Y de repente, que yo estaba hundida en las arenas movedizas de la tristeza, Til va y me habla. Delante de todos.
"¿Y qué tal lo estás pasando? ¿Bien?"
Yo me quedo sorprendida de que me hable y de su pregunta. ¿Cómo voy a estar pasándolo bien, sola y con tres niños y sin él? Y me encojo de hombros con resignación y le digo que:
"Bien, sí"
Y le pido a un camarero una hojita de papel para sentarme a escribir. Sólo porque Til va a pensar que le estoy escribiendo algo a él, como siempre acostumbraba yo a hacer. Y hago el papel de que estoy super concentrada en mis escrituras. Y sé que él me ve por las veces que me mira.
Y entonces me escondo el móvil sobre la falda y tras la mesa, y le envío otro mensaje.
"Hombre, tan bien como el verano que estamos juntos, nunca lo voy a pasar. Pero... si tú estás bien, Sira y yo estamos bien".
Y digo estamos en vez de estuvimos, en un estúpido esfuerzo de que inconscientemente piense en mí en presente. Y le digo lo de Sira, mi bebé, para que se coma la cabeza con qué narices he querido decir.
(Y pongo la foto de Ryan Philippe porque se me ocurre que también tiene mucho de él; tanto como del actor Til Schweiger)