El exceso de carnes rojas, grasas saturadas, alcohol, azúcares refinados, etc…Nos saturan y dañan el Hígado y la Vesícula biliar, por ello una pequeña cura nos ayudará a conseguir de nuevo el equilibrio del organismo. El limón es una fruta maravillosa
La dieta consiste en beber zumo de limón cada día y si lo deseáis podéis echarle un poco de miel como endulzante.
Comenzaremos con 1 limón al día hasta llegar a 8 ó 10 limones al día (cada uno será capaz de tomar más o menos cantidad, eso lo decidiréis vosotros y vuestros cuerpos) después de llegar al límite permitido mantener un consumo de 2 a 4 limones al día durante un tiempo hasta volver a disminuir la dosis a un limón al día.
Esta cura o dieta la podéis prolongar durante 2 y 3 meses. Si la repetís cada cierto tiempo notaréis una mejoría en vuestra salud.
Tambien..Podemos recurrir a la frutas de temporada como las Fresas y las Uvas, que son un gran remedio natural para la desintoxicación hepática. Consistirá en comer solo fruta durante uno a tres días (en función de cada uno y su estado de salud). Por supuesto las Naranjas, Mandarinas, Pomelos, etc nos vendrán de perlas.
Dentro de nuestras plantas medicinales podemos encontrar: Cardo Mariano, Alcachofa, Diente de León, Boldo, Desmodens y Menta. Os recomiendo que os hagáis una infusión de tres plantas como ej; Cardo mariano, Alcachofa y Diente de león. El resultado de la infusión lo diluis con un litro de agua y el zumo de medio limón (si no os gusta el sabor, echad un poco de miel). Bebed el preparado obtenido a lo largo del día. Notaréis enseguida su efecto diurético y os encontraréis más deshinchados y menos pesados.