que una mujer valiente, y legal cómo tú, sea la culpable del títrulo ya es en sí una gracia del Cielo. Me levantais el ánimo tú y todos vosotros, y me animais a seguir. Yo te doy todas las flores de mi alma, y este artículo, pequeño, que no es un libro, pero es un trozo de mí. Con él , mi agradecimiento. Aurora.