Descripción: Después de una vertiginosa vida de soltería, en plenos taitantos, en pleno giro radical de mi vida y descansando para tomar el último aliento y pisar a fondo el acelerador para meterme de lleno en esta nueva vida que comenzaré en junio o algo antes si a mi bombón se le planta en las narices.
Después de un mes de agosto calentito, en familia, tocándome la barriga a dos manos y mejor de lo que yo esperaba, aquí vuelvo de nuevo reconvertida en madre soltera de lunes a viernes y con tres horas de permiso para recordar lo que era aquello de ser soltera, con nuevos proyectos y nuevas perspectivas de futuro.
Si por algo me gusta septiembre es porque todavía no me he liberado de mi mentalidad estudiantil y es como si comenzase el año en este mes y además tiene la ventaja de que si no cumplo con mis propósitos tengo otra oportunidad en enero.
Mi enanito ha comenzado la guardería y aunque al principio parece que no le hizo mucha gracia parece que se ha adaptado muy bien y ha recuperado su carácter risueño y tranquilo. El primer día fue traumático, no para él sino para mí y aunque sólo va tres horas, ese tiempo me lo tiré llorando como una madalena. Menos mal que la terapia de cosméticos y limpieza a tope en casa funciona fenomenal y ahora, para variar, me falta tiempo.
En julio solicité un subsidio por riesgo durante la lactancia que consiste en quedarme en casa dando de mamar a mi hijo hasta que cumpliese 9 meses. Debido a mi trabajo tenía posibilidades de que me lo diesen. La semana pasada me dieron la mala noticia de que no me lo concedían…No entiendo cómo un médico puede entender que voy a mantener la lactancia materna trabajando 12 horas, de pie y con riesgos de agresiones…¡¡HOMBRE TENÍA QUE SER!! (perdón por el comentario feminista). Total que a partir de noviembre comienzo a trabajar como la inmensa mayoría de las mujeres de este país y para tranquilidad de mi hijo (y de su teta) cambio de trabajo, con un poco de suerte sólo estaremos separados alrededor de 8 horas o a lo mejor menos. Así que aquí estoy, preparando los currículums, poniendo al día mi inglés y mi árabe, apuntándome a todos los cursos habidos y por haber dispuesta a redireccionar mi carrera hacia un puesto de trabajo más gratificante que el que tenía hasta ahora o, al menos, con un horario compatible con el de mi hijo, deseando arañar algo de tiempo para hacer un poco de deporte y poner de nuevo recta esta espalda que después de aguantar un embarazo y los 7 kilos y en aumento de mi hijo se ha quedado un tanto curvada y de vez en cuando me recuerda donde tengo las cervicales. Tengo además el firme propósito de continuar escribiendo en este blog que me gustaría que fuese una ventanita a través de la que poder gritar o desahogarme sin necesidad de dar voces y que como bien dice arawak tengo un poco abandonada y mientras tanto me sigo preguntando de dónde sacaré el tiempo para hacer las cosas que quiero….
¡¡PERO MIRA!! Si la ministra de defensa se ve capacitada para ejercer su cargo, yo, que por ahora no tengo tantas pretensiones, estoy convencida que podré realizar todo lo que me proponga ¡¡SI SEÑOR!!
Para dar la bienvenida al invierno quiero cerrar con esta cancioncilla que he escuchado esta mañana y que además se la dedico a mi peque