A tus ojos ya es mucho tiempo, pero es como si no hubiera transcurrido. Y creciste demasiado rápido para mi, aprendiendo nuevas cosas cada día; a veces no supe entenderte, pero tú me enseñaste mucho también.
Recuerdo que tenía mucho miedo y también alegría, al sentirte dentro de mi. Primero unos burbujeos tan suaves que casi no te percibía, luego tus primeros movimientos...las manitas palpando y tus patadas tan enérgicas.