Descripción: Cuando la risa desborde tu alegría, cuando el éxito corone tus esfuerzos, cuando la salud sea plena y la vida generosa: Allí estaré.
Cuando la pena sea amarga y la sonrisa escasa, cuando el fracaso ponga a prueba tu entereza y estés triste, cuando una sombra te recorra el alma, y creas que todo está perdido;
quiero que sepas que en ese día, si me llamo tu amiga: Allí estaré.
Cervantes llamó a la envidia “carcoma de todas las virtudes y raíz de infinitos males.” La envidia no es la admiración que sentimos hacia algunas personas, ni la codicia por los bienes ajenos, ni el desear tener las dotes o cualidades de otro. Es otra cosa. La envidia es entristecerse por el bien ajeno. Es quizá uno de los vicios más estériles y que más cuesta comprender y, al tiempo, también probablemente de los más extendidos, aunque nadie presuma de ello (de otros vicios sí que presumen muchos). La envidia va destruyendo —como una carcoma— al envidioso. No le deja ser feliz, no le deja disfrutar de casi nada, pensando en ese otro que quizá disfrute más. Y el pobre envidioso sufre mientras se ahoga en el entristecimiento más inútil y el más amargo: el provocado por la felicidad ajena.
El envidioso procura aquietar su dolor disminuyendo en su interior los éxitos de los demás. Cuando ve que otros son más alabados, piensa que la gloria que se tributa a los demás se la están robando a él, e intenta compensarlo despreciando sus cualidades, desprestigiando a quienes sabe que triunfan y sobresalen. A veces por eso los pesimistas son propensos a la envidia. Wilde decía que “cualquiera es capaz de compadecer los sufrimientos de un amigo, pero que hace falta un alma verdaderamente noble para alegrarse con los éxitos de un amigo”. Para superar la envidia, es preciso esforzarse por captar lo que de positivo hay en quienes nos rodean: proponerse seriamente despertar la capacidad de admiración por la gente a la que conocemos.
La envidia lleva también a pensar mal de los demás sin fundamento suficiente, y a interpretar las cosas positivas aparentemente de otras personas siempre en clave de crítica. Admirarse de las dotes o cualidades de los demás es un sentimiento natural que los envidiosos ahogan en la estrechez de su corazón.
LES DESEO AMOR Y FELICIDAD POR SIEMPRE besos gloria
amiga todo lo que dice la leyenda es la santa verdad,yo doy gracias a dios que jamas e sido y jamas seria envidiosa por los buenos valores que me dieron mis padres,de lo cual me siento muy orgullosa,yo si que e pasado x eso pero yo a esa persona la queria demaciado,y siempre ella me encontraba todo malo y despues me decia solo.queria hacerte raviar.y yo le contestaba no podras conseguirlo.ya que tengo mucha pero mucha paciencia y buen caracter,bueno y mas cariño le entregaba,por que siempre e dicho que son personas enfermas ¿saves que es algo muy dibertido,por que era tan grande la envidia que me ponia muy mal con mis amistades e inventaba cosas de mi persona cosas negativas,bueno yo siempre perdonandola y pidiendole a dios que todas esas personas le eldulsara su corazon bueno amiga hermosa,ruego a dios que todo este bien y que una varita magica te toco y te traiga mucha salus y mucho amor te llevo en mi corazon tqm pero mucho mi linda amiga
hola?..Gloria muy buen tema la envidia es una de las peores cualidades y trae mucho prloblemas, si la hermosura de la fea la wapa la desea...jijiji.. me gusto mucho paras a verte, seguiremos en contacto...Un besito Grande...