Después de la muerte para los egipcios sobrevenía la vida eterna, que era una prolongación de la vida terrenal, con los mismos placeres, incomprensiones y peligros, pero necesitaban para que esto ocurriera, contar con el cuerpo, donde pudiera alojarse el alma.
Para conservarlo en buen estado, utilizaron un procedimiento llamado momificación, que demandaba aproximadamente 70 días, y que había sido aprendido por la observación de los primeros entierros, realizado bajo las arenas del desierto, que habían consumido la humedad del cuerpo y evitado su putrefacción.
La momia era colocada en un sarcófago, caja que primero se hacía con arcilla o juncos entretejidos, y luego con madera, que tenía la forma de la momia que contenía y sobre el cuál se pintaba un retrato de la persona muerta. Contenía también ciertas indicaciones sobre la jerarquía o calidad que había tenido la persona en vida. Por ejemplo, las sacerdotisas tenían su sarcófago identificado con tiras rojas. Además la tapa del sarcófago estaba decorada con símbolos de las divinidades.
El uso del sarcófago se justificaba ya que la idea de ser enterrados en la arena espantaba a los egipcios. Esta modalidad permitía que el difunto estuviera protegido del mundo exterior, pero siguiera en contacto con él, a través de los ojos o de los oídos dibujados en el exterior de la caja.
Generalmente iban encajados uno dentro de otro, llevando en su interior decoraciones de figuras pintadas con colores brillantes y exteriormente escrituras jeroglíficas que podrían ayudar al muerto a llegar a la otra vida.
El entierro era costoso, habiendo según Heródoto tres tarifas en cuanto al embalsamamiento, siendo la última de caridad, pagándose lo que se podía.
La vida espiritual eterna, se basaba en tres principios abstractos:
El Akh, era la fuerza divina, que primero la tuvieron sólo los dioses, luego también el faraón y posteriormente todos los mortales y que significaba la unión de los otros dos principios, necesario para lograr la vida eterna.
El segundo principio era el Ba, representativo del alma y el tercer principio, el Ka que simbolizaba el conjunto de cualidades divinas que hacían posible la vida eterna. ME SUPONGO QUE ESTA HISTORIA YA LA HABRAN LEIDO ALGUNAS (OS) DE USTEDES, A MI ME PARECE INTERESANTE..
LES DEJO UN ABRAZO, MI RESPETO Y ADMIRACION gloria
Hola mi corazon,muy interesante tu articulo y muy educativo tambien, espero que estes muy bien, llena de energia y entusiasmo para empezar esta nueva semana,un abrazo y un beso.-