Paseaban cogidos de la cintura. El paseo entre aquellos árboles de flores moradas constituía uno de los alicientes del día, el mejor. Aquel recoveco, donde un banco de piedra los esperaba ansioso, sabedor de que sería partícipe de gestos y caricias, de besos tiernos o apasionados. Aquellos parterres, que eran testigos mudos del sentimiento amoroso que se les había apoderado. Aquellas tardes anheladas tras el día rutinario y aburrido, donde los pensamientos se aislaban del quehacer para instalarse en la imagen amada. ELLA-¿Sabes?, hoy el día se me ha hecho eterno. ÉL-Sí. A mí también. ELLA-¡Tenía tantas ganas de verte! ÉL-Sí. Yo también las sentía. Estaba como atontado, pensando en ti. ELLA-¿No sentías ganas de besarme? ÉL-No… ELLA-¿No? ÉL-Iba a decir que no sólo de besarte… ELLA-¡Ah! Se acomodaron en su banco, como cada tarde, como cada día. Él, la miraba arrobado. Ella completamente embobada. Sus rostros embelesados fueron acercándose tímidamente, hasta que sus labios no pudieron resistirse y se unieron en beso tierno primero, luego apasionado. El jardín pareció esfumarse. Nada ni nadie existía, salvo ellos mismos. Las manos cobraron vida entre las molestas telas de sus ropas. El banco pareció inflamarse al compás de su pasión.
ELLA, parando con determinación: hmmm, no podemos seguir así… Él, parando con disgusto: Ya, pero ¿qué podemos hacer? ELLA-No sé, pero así no podemos continuar. Yo, quiero estar siempre contigo… ÉL-Yo, también, pero somos muy jóvenes, llevamos poco tiempo juntos… ELLA-¡Poco!, pero si llevamos dos años ya!!!.Hay que formalizar la situación…ir mirando cosas. ÉL-Bueno…pero luego hablamos de ello ¿no?, dijo el chico sin que sus manos pararan… ELLA-Sí, claro, luego…siempre luego… ÉL-¡¡¡Mi amor!!! ¿No confías en mí? La besó con pasión desbordada. ELLA-¡Sí!. Bueno, eso creo, porque con tantas largas…¡Por cierto! Tus manos son muy largas también. ÉL-Es que son como pájaros que no saben estarse quietas. Ya ves si te quiero…¡¡¡ay, tontita!!! ELLA- Ya, bueno…pero haz el favor de pensarlo pronto, que mis padres quieren algo serio…¡¡¡y para un poco!!! ÉL-Vale, mujer no te pongas así. Mañana mismo me lo pienso. Ahora…bésame, anda… Y volvieron a enlazarse en arrebatos de amor y caricias sin fin. El abrasado por dentro, ella, abrasada y pensativa…