Como una larva en su huevo aunque protegida por un cascarón de acero.
Acorazada, Impenetrable. Resistente. Con una única misión; llevar a cabo lo que su código genético le ha impuesto desde mucho antes de que fuera pensada su existencia. Para ello, Necesita muchísima concentración. Los momentos que se avecinan serán duros al principio ya que debe adaptarse a su nuevo ambiente, pero una vez que se haya hecho a su entorno sólo podrá crecer, multiplicarse. Está escrito...
Sabe que las transiciones jamás fueron fáciles. En otros estados de su evolución dejó todo al margen de su micro-cosmos. Parece ser que esta evolución es totalmente diferente a las demás. En su estado evolutivo inicial, Larvus Zéro no podía avanzar. El punto de partida era un latido... Ahora que ha latido, necesita calor. Su huevo necesita que lo cuiden. Necesita sentirse protegido. Por eso recubre todas y cada una de las huellas de su futura silueta bajo ese manto gris, agrio y dispuesto a aniquilar a todo ser que se le acerque a sabiendas de que sus intenciones no son de transmitirle calor para su evolución. Este tipo de larvas tiene un código genético muy peculiar el cual se ve altamente influído por el microambiente que las alimenta. Para impedir que el producto final sea igual o más asesino que la clase de los Alien, lo mejor es no acercarse a las larvas, o acercarse a ellas con buenas intenciones...