Descripción: Aquí comparto mis pensamientos y gana de vivir a veces de morir, de una forma simple pero no común, clara pero no directa.
Expreso mi pensamientos de una forma libre les dejo disfrutar un poco de mi, a través de narraciones y poemas que espero disfruten y les sirva en esos momentos en que los consejos nos parecen regaños.
Nosé cómo pasó ni en qué momento me abordó, sólo me percaté de su presencia cuando ya estaba instalado en el pedestal más grande que poseía mi corazón.
Cerró mis ojos y nublo mi juicio, ato mis manos e inmovilizo mis piernas.Empecé a temblar, mis ojos a brillar, mis manos en posición de danza y en mi estomago se inició una fiesta que no parecía acabar. Los cambios eran bruscos. De repente, él controlaba todo, mi conciencia ya no opinaba; el corazón mandaba; se volvió fuerte y poderoso, para mi propia desgracia.
Él sabia que no era aceptado por quien lo hacia saltar, pero aun así era benigno, estaba concierte que a quien se ofrecía no era merecedor de él y permanecía fiel. Hasta que una lágrima miro caer de mis ojos y tembló, sintió el llanto de mi alma y me preguntó, porque lloras, no te alegras por mi, yo le contesté: si pero aun así me haces sufrir; no sé que es peor: si vivir sin ti o vivir para ti.
No llores alma mía que nunca te apreté tanto. Mi cuerpo sexy y seductor estaba pendiente a la conversación y sin dudar opinó, talvez el alma encuentre desahogo a veces, pero y yo que también pago por tus acciones.
Aunque he de confesar que nunca sentí algo igual, fue fascinante el sentir sus manos en mis piernas, su boca en mi vientre y aquella mirada cálida, solicitado mi cooperación. Pero aún así, me sentí usado.
No es justo dar tanto a quien no da nada a cambio. Alguna vez se detuvo para ti cinco minutos y se aseguró que estuvieras bien, Eres un buscón, despierta que nos haces daño y peor aun está quebradote, quien recogerá los pedazo, tu visita?, no lo creo.
Cuerpo mió no seas injusto y aún peor, no guarde cuidado para mí, porqué yo, por mi visita te ofrecería sin dudar, como una ofrenda sagrada. Talvez este ciego, buscón y hasta egoísta, pero es la primera vez que alguien me visita y no quiero que se vaya. Aunque al final de mi, solo queden pedazos. Porqué yo guardo la esperaza de renacer como el fénix, una y otra vez.
Quizás el no merece tanto y aún así, no es para mí, una razón suficiente, para yo no entregarme sin reservas. Mi corazón era frágil, pero ahora lucía tan fuerte que ni mi inquebrantable fuerza de voluntad, pudieron amainar sus pasiones, El quería latir, el necesitaba sentir y quién era yo para evitarlo.
Algún día mi corazón entenderá que hay cosas en esta vida que son de dos. Si susurro mi corazón, es posible y entonces seré libre, pero de que valdrá Tal libertad si la soledad se aprovechara de ella.