Un día, cuando la semilla de amor que estas sembrando en mi estalle incontenible, como una primavera de esplendor generosa, gritaré ante el mundo que te amo.
Pintaré tu nombre en la tristeza vacía de paredes y muros buscaré... los campos más fértiles
Ysembraré para ti las más delicadas rosas, los árboles de fruto más dulce del planeta y esas flores de aromas exóticos y raros que crecen en jardines misteriosos de Oriente.
Ese día, cambiaré de su curso los arroyos más puros para ofrecerle a tu piel el cristal de sus aguas.
Buscaré los parajes recónditos y bellos para mostrarte a solas las fuentes donde nacen la magia y los misterios.
Allí detendré el tiempo, si veo que eres feliz, en el instante justo que me digas "Te quiero".