Descripción: Todos tenemos una naturaleza mágica, única e irrepetible, tenemos un don que es necesario para los demás y el mundo, sería un crimen no mostrarlo, escondernos detrás de la máscara de lo impuesto, todos tenemos luz, todos tenemos derecho de estar aquí y expresarnos de una manera creativa y única.
Camino por la calle de la tristeza, he visto la sombra de nuestra despedida, otra vez. Luces de una noche desgarradora, sonidos de fuera, coches y un tren que no cogemos... Mi vida parece en ese instante irreal. Cómo si hubiera llegado a algun final sin más principio. Sí, me tambaleo hoy por la cuerda más floja, sí fuí llamada a presenciar como la figura de la desolación se paseaba por mi alma sin previo aviso. Hay una noche oscura en mí, mientras los demás caminan con destellos de afuera. Siento tus caricias atrapándome una y otra vez en un laberinto embriagador. otra vez dividida entre mis pasos y mi corazón. En un errante adios que no encuentra la paz, cuando se unen nuestras miradas. Condenados a ¿despedirnos y a amarnos? La vida se me antoja hoy pesada, y yo caigo con ese peso encima de la nada. Vacio. Miedo.