El nuevo milenio fue verdaderamente un puñetazo para mi: Todos mis sueños y mis anhelos se fueron por la borda. Aquello en lo que siempre había creído que podía alcanzar se fue derrumbando sin piedad. Ni la razón pudo amortiguarme tanta decepción. Solía ser bastante estructurada en cuanto a mis planes y no me hubiese molestado que no todo saliera como yo imaginaba. Pero cuando el tablero se te da vuelta casi por completo es distinto. Jaque mate a mis sueños. Aún cuando trato de ser agradecida de tantas bendiciones parecería ser que soy una eterna romántica insatisfecha. He hecho terapia y ahora que soy mas reflexiva trato de ver el lado positivo de las cosas. Algo así como cuando una pareja te abandona y vos decís o te dicen :"Eras demasiado para él " o "El no te merecía". Francamente esas frases nunca me han aliviado ni una cuarta parte de mi inquietud. No me interesa ser demasiado para nadie ni que el otro no me merezca. Yo quisiera a veces que el otro me mereciera y no conformarme con estas frases consuelos que de nada me sirven. Lo he intentado pero el vacío emocional persiste. El dolor de la soledad y la pérdida me resquebrajan el alma y el espíritu. Ya no se que probar. Los psicólogos siempre dicen que tengo algo no resuelto en no se que periodo de la infancia pero ninguna terapia me ayuda a resolverlo. He hecho yoga, reiki y otras mas terapias alternativas. Solo veo soluciones mágicas en sueños mágicos que están muy lejos de la realidad o son solo un reflejo de mis deseos y esperanzas tan sepultados en este siglo postmoderno.