Quisiera retroceder hasta tu pensamiento, volver a mirar en ese recóndito olvido, para traer de nuevo a mí, esos recuerdos que ya no tengo.
Quisiera hacer entender a mi yo, que no hay momentos vividos, sino momentos por vivir, y que saber que las cadenas del pasado son invisibles, y somos nosotros los que tenemos que dejar de aprisionar nuestra alma, las hará desaparecer para no volver a aprisionarnos nunca más.
Quise recordar un día cualquiera, y fui incapaz, quise echar la vista atrás y ver esa sonrisa que yo quise creer esbozar, no me fue posible.
Por fin mi mente, mi cuerpo y mi corazón han sido capaces de comprender que mi pasado no existe, que mi recorrido empezó hace dos años, que aún estoy haciendo el trayectoen pañales y que esos pasos que comencé a dar, hoy son un camino que va borrando las huellas que deja, para que nunca más, nadie pueda utilizar éstas para hacerme retroceder, para hacerme dudar, y sentir que mi hoy es mi mañana porque así lo quiero yo, no por lo que decidan los demás.
Hoy necesito tener a mi lado a alguien que me entienda, que me comprenda y que aunque no comparta mi forma de ser o pensar, sí me haga saber que está ahí, que siempre tendré su mano tendida para acompañarme, su voz para animarme y su corazón para amarme.
Hoy él está aquí, a mi lado sin tenerle cerca, me anima con su aliento que me hace llegar en forma de bocanada de aire fresco, con su fuerte abrazo para sentirme segura, pero suave para sentirme reconfortada y amada.
No sé sí mis palabras tienen sentido o carecen de él, sólo sé que expresar pensamientos me hace ser un poco más libre, comunicar lo que por mí pasa, aclara esa lucha interna que parece haber en días de cansancio emocional, y me hace ver que necesito de ellos para yo misma leerlos y sonreír por las líneas, a veces desvariadas, en ocasiones sin sentido y todas ellas salidas desde mi más profundo yo.
(Una semana llevo para poder subir este post, lo conseguiré?. Hay cosas que no cambian, y una es mi torpeza).