Hoy todos mis sueños olvidados, han vuelto a mí, hoy algo que yo creía superado, me ha dado un mazazo para decirme que no es verdad….
Si tuviera que expresar, que decir lo que por mí ha pasado, lo que he sentido…, no podría, porque ni yo misma lo sé.
No podía ser otro, ese coche nuevo que conduce es de su color… azul. Era imposible que él no supiera que era yo, o alguien que él conocía, ha tenido que reconocer el coche sin duda alguna. Algo me ha dicho que tenía que mirar por el retrovisor, y ahí estaba… tan altivo como siempre. Faltándole la humildad que siempre le dije no tenía…. Esa es la visión que tengo de él, qué pena no tener ningún recuerdo bueno del tiempo que pasamos juntos, aunque realmente nunca fue tanto como parecía, por qué cómo se mide el tiempo, por el que pasa desde que se empieza algo, hasta que se termina?, o por lo que realmente se está haciendo algo, por lo que una pareja está junta?... sí es por eso último, ese tiempo que él decía fue mucho, para mí se reduce a unos meses.
Tengo ganas de llorar, pero no soy capaz de saber muy bien el por qué, no sé si es por ese tiempo perdido, por el hecho de haber renunciado a tantas y tantas cosas persiguiendo algo que nunca tuve a mi alcance.
Hoy soy yo quien tiene que decirse que “para atrás ni para tomar impulso”.
En muchas ocasiones he hecho un ejercicio de imaginación, intentando ver qué habría sido de mí sí todo hubiese sido de otra forma, si el 21 de Enero de 2007 no me hubiese dejado. El resultado siempre es el mismo, sola… de todas formas siempre habría estado sola.
Sola porque nunca estuvo junto a mi, aún estando a mi lado, porque realmente él no me quería en su vida, porque sus actos nunca fueron los de hacerme sentir que yo era parte de su vida y que no me quería fuera de ella.
En la calle, ahí me habría dejado sin importarle nada más que él mismo, sin pararse a preguntarse sí me estaba haciendo daño, o poder buscar soluciones a los problemas que pudieran surgir entre nosotros, sin echarme siempre la culpa de todo.
Nunca busco soluciones, aunque pretendiera creer que lo hacía, entonces qué es lo que quería de mí, que perseguía conseguir conmigo?... Seguramente la falta de respuestas a esas preguntas es lo que aún me impide decir que todo ha terminado.
Hoy mi vida es muy diferente, es tranquila, no existen los sobresaltos, ni las dudas, tampoco reproches o malas caras. Hoy mi vida no está llena de grandes pretensiones, ni de cosas materiales, tengo lo que siempre quise y nunca me dieron otros, tengo la sensación de ser importante para alguien, sin dar importancia a lo que tenga, soy lo primero, de alguien a quien sí lleva 10 ó 20 no le preocupa porque no necesita de valores materiales para sentir que es feliz, sólo necesita tenerme a su lado.
Cuanto deberían aprender aquellos que se escudan en un porte de prepotencia, en la arrogancia de creerse más que nadie, y la ridícula idea de que siempre tienen la razón.
Después de 2 años desde nuestro último contacto telefónico, en el que simplemente yo le felicité, y él se limitó a decir, ayer no pude contestar la llamada o algo parecido, le vuelvo a ver, para no olvidar que ese pasado nunca fue mejor a mi vida anterior, ni tampoco lo es a mi presente y futuro. Porque hoy soy yo quien decide, quien comete errores por lo que digo o hago, sin pensar sí puede sentar bien o mal, hoy soy yo quien toma las decisiones qué más me convienen y las que no también, hoy vuelvo a ser yo, la que dejó de ser el mismo día que uno que decía ser un “señor” decidió que yo sería su juguete.
La que no se gustaba porque siempre hacía lo que él quería, la que iba dónde y con quién él quería, la que estaba en segundo, tercer o cuarto puesto, siempre había alguien por encima de mí, la que no importaba cómo se sintiera, ni lo que pensara, quisiera o dijera…
Nunca más volverá a ser así, porque hoy tengo a mi lado a alguien que me recuerda todos los días de su vida, que sin mí, está perdido.
Seré sincera, preferiría no haberle visto, pero no ese día, nunca, porque hoy me parece increíble que yo lo dejara todo por alguien así, que yo pudiera haber estado “enganchada” a un ser tan egoísta, egocéntrico, materialista, y sin una pizca de sentimiento, que sin embargo es tan buen actor, que era capaz de convencer a quien estuviese a su lado, de que la víctima siempre fue él.
Hoy, como en otras ocasiones, le vuelvo a desear lo mismo, que sea inmensamente feliz, que la vida siempre le sonría, y que sea capaz de dar a alguien aquello que siempre dijo me dio a mí, y que nunca yo sentí.
Hoy también sé que sí en algún momento él me hubiera deseado lo mismo a mí, jamás habría estado conmigo, porque estarlo fue el mayor acto de cobardía y engaño que un hombre, que cree que lo es, puede tener hacía una mujer.
Hoy tengo lo que siempre quise, lo que siempre anhele, alguien que comparte conmigo lo bueno y lo que no lo es tanto, alguien que me apoya sin condiciones y que me acompaña donde quiera que yo vaya, alguien a quien no le pesa decirme que ME AMA y que mis sueños, siempre serán los suyos.
Hoy vuelvo a sonreír, y lo hago como nunca lo hice antes, con la seguridad de que esa sonrisa me llega desde el alma, desde lo más profundo de mi corazón, y con la certeza de que sé por lo que es.
Hoy mi vida está llena de colores y es lo que nunca debió dejar de ser.